
SORPRESAS DEL DESTINO
Hace unos tres años, fui a un encuentro comarcal. El lugar era precioso, rodeado de montañas altísimas, un río cruzaba la pradera, sus aguas cristalinas serpenteaban ligeras su ritual camino, los árboles que rodeaban el río nos colmaban de sombras, las cuales agradecíamos por el calor que nos aturdía.
Éramos muchos, a la hora de comer hubo un poco de desconcierto, yo no encontraba donde sentarme pues no conocía casi a nadie me encontraba un poco desorientada, miraba y miraba sin distinguir donde sentarme, mis ojos fueron hacia al final da la sala, y ¡milagro! una silla vacía, allí me dirigí, me senté, no me fije en nadie, empecé a comer, una voz dirigiéndose a mi dijo, hola, lo mire, y en aquel instante me pareció ver el mar, tenia unos ojos tan azules y transparente como el, ese mar que tanto me atrae, y sin darnos cuenta empezamos a dialogar, era como si siempre nos hubiéramos conocido, fue algo maravilloso, la química estaba dentro de nosotros.
Estuvimos todo el día juntos, era como si algo fascinante nos envolvía y nos uniera. Dicen que las casualidades no existen, es el azar, y creo que es cierto, pues desde ese encuentro ha nacido una bella amistad entre los dos.
Por la noche, reviví ese encuentro, cerraba los ojos, y veía el cielo, su voz es dulce como la miel, y su mirada me hace estremecer, es un ser fuera de lo normal de esos que no abundan en este planeta, yo nunca me había encontrado con algo parecido, me acurruque en la coma abrazándome a la almohada, deseaba de todo corazón que fuera el y sentir su caricia junto a mi…
Por la mañana, desperté, el sol lucia radiante, el cielo azul y un aire fresquito danzaba por el jardín, los pájaros cantaban alegres, mientras iban saltando de una rama a otra, me desperece, Salí al vergel, el jazmín esparcía su aroma que se filtraba dentro de mi, mire al cielo, pensé que todo había sido un sueño y sonreí,¡ que bello sueño!.. Ilusa de mí. Me senté debajo de un árbol, cerré los ojos.
Un timbrazo hizo que abriera los ojos medio ensoñados, era el teléfono, corrí, el timbre iba insistiendo, con manos temblorosas me acerque a el, una voz dijo, que tal, como estas, ¡Dios! era la dulce voz que traspasaba por los hilos hasta llegar a mi. No había soñado, era realidad…
Esta amistad hace tres años que dura, y cada día es mas profunda, el azar nos ha unido, por algo será, de momento me siento feliz de quererlo, para mi ha sido como un bálsamo que me hace vivir es mi musa, me inspira ha escribir y sentir que estoy viva. Aun que estamos lejos solo de sentir su voz, gozo como si lo tuviera cerca de mí…
Sus ojos son azules como el mar
su voz es un murmullo cautivador,
sus manos acarician con suavidad.
y cuando me mira, todo mi ser se
estremece y me fundo como la nieve.
Mercé Cardona
6-4-2008
Hace unos tres años, fui a un encuentro comarcal. El lugar era precioso, rodeado de montañas altísimas, un río cruzaba la pradera, sus aguas cristalinas serpenteaban ligeras su ritual camino, los árboles que rodeaban el río nos colmaban de sombras, las cuales agradecíamos por el calor que nos aturdía.
Éramos muchos, a la hora de comer hubo un poco de desconcierto, yo no encontraba donde sentarme pues no conocía casi a nadie me encontraba un poco desorientada, miraba y miraba sin distinguir donde sentarme, mis ojos fueron hacia al final da la sala, y ¡milagro! una silla vacía, allí me dirigí, me senté, no me fije en nadie, empecé a comer, una voz dirigiéndose a mi dijo, hola, lo mire, y en aquel instante me pareció ver el mar, tenia unos ojos tan azules y transparente como el, ese mar que tanto me atrae, y sin darnos cuenta empezamos a dialogar, era como si siempre nos hubiéramos conocido, fue algo maravilloso, la química estaba dentro de nosotros.
Estuvimos todo el día juntos, era como si algo fascinante nos envolvía y nos uniera. Dicen que las casualidades no existen, es el azar, y creo que es cierto, pues desde ese encuentro ha nacido una bella amistad entre los dos.
Por la noche, reviví ese encuentro, cerraba los ojos, y veía el cielo, su voz es dulce como la miel, y su mirada me hace estremecer, es un ser fuera de lo normal de esos que no abundan en este planeta, yo nunca me había encontrado con algo parecido, me acurruque en la coma abrazándome a la almohada, deseaba de todo corazón que fuera el y sentir su caricia junto a mi…
Por la mañana, desperté, el sol lucia radiante, el cielo azul y un aire fresquito danzaba por el jardín, los pájaros cantaban alegres, mientras iban saltando de una rama a otra, me desperece, Salí al vergel, el jazmín esparcía su aroma que se filtraba dentro de mi, mire al cielo, pensé que todo había sido un sueño y sonreí,¡ que bello sueño!.. Ilusa de mí. Me senté debajo de un árbol, cerré los ojos.
Un timbrazo hizo que abriera los ojos medio ensoñados, era el teléfono, corrí, el timbre iba insistiendo, con manos temblorosas me acerque a el, una voz dijo, que tal, como estas, ¡Dios! era la dulce voz que traspasaba por los hilos hasta llegar a mi. No había soñado, era realidad…
Esta amistad hace tres años que dura, y cada día es mas profunda, el azar nos ha unido, por algo será, de momento me siento feliz de quererlo, para mi ha sido como un bálsamo que me hace vivir es mi musa, me inspira ha escribir y sentir que estoy viva. Aun que estamos lejos solo de sentir su voz, gozo como si lo tuviera cerca de mí…
Sus ojos son azules como el mar
su voz es un murmullo cautivador,
sus manos acarician con suavidad.
y cuando me mira, todo mi ser se
estremece y me fundo como la nieve.
Mercé Cardona
6-4-2008
2 comentarios:
Merce, veo que las mariposas vuelven a revolotear por tu ser.
Que agradables sensaciones transmites.
Un besote desde el Patio
Que alegría me das, es una tonteria pero me hace tanta ilisión recibir tus mensajes, saber que alguien se dicna leerme, quiza se vanidad, pero mira somos humanos, y como humanos tenemos nuestras debilidades, y me gusta sentir la alegria de saberme leida, yo me lo paso muy bien escribiendo, y abeces creo que los otros tambien les debe de pasar.
Maria Jesus esta muy deprimida, encontre a su esposo y me lo dijo. la perdida de su padre la afectado mucho, pues estaban muy unidos,
A esta familia los conoci en San Carlo de la Rapita, mi nieta se hizo amiga de su hija, por esto viene la amistad, vivimos cerca ello en Binefar y nosotras en Monzón,y tuvimos que conocernos en San Carlos, Cosas del destino, pues gracias a ella yo tengo mi blogs.. los quiero mucho pues pasamos juntos unos dias maravillosos. Un beos mua mua mua
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