sábado, 29 de diciembre de 2007

CAPVESPRADA




Era un dia molt especial, d’una energia negativa aclaparadora. Dintre del meu esser i havia una tristesa barrejada amb una vaga melangia. Mirava la vida i no hi trobava cap sentit, tot era brut, maliciós, agressiu i sense engruna d’amor. Eren uns moments d’aquells que tot es transforma d’un color gris i trits, fins i tot l’aire era blanc i espès, duanava la impressió que et faltava quelcom perquè els respir t’arribes fins el fons del cor.

Vaig enfilar per un caminal que conduïa al cim mes enlairat de la vall. Era el caient d’una xafogosa tarda d’estiu. Els inclinats raigs del sol d’un color de mel i or d’argent anàvem marcint-se a mesura que la llum desapareixia, els encesos colors empal·lidien, els moviments cessaven i l’ambient anava refrescant.

Ara la llum del sol cassi havia abandonat la seva clariana i es retirava molt lentament del meravellós i grandiós cel, entretant anaven dibuixant-se pinzellades estranyes en els núvols que suràvem alegrament pel màgic i formós firmament, tons de vermell de cirera, de sucoses taronges, de deliciós préssec, de dolça maduixa i de verd de poma. Tot el cel anava convertint en un deliciós coptel de fruites. Les últimes guspires del sol com si fossin esparpelles tremolaven vergonyosament enlairant-se cap el cel recercant un refugi permanent. Unes pinzellades en forma de ciri, obrien llurs flors blanques, que resplendien sota la claror que espurnejava de les primeres estrelles.

Un perfum de romaní, de farigola i avets, va omplir l’aire frecs de la muntanya, emborratxant-la de màgica fascinació i així, admirant tan misteriosa meravella, un aire pur net i transparent es va filtrant dintre meu fins arribar-me a l’anima, el meu cor esclatà d’alegria, bategant com un cavall desbocat. Dintre del meu Jo, com per art d’encantament, l’anergia negativa, es va transformar en positiva tot pensant, dema, serà un altra dia!. Un dia ple d’il·lusió i amb molt d’amor escampat per tot el món, els colors seran alegres, radiants. Un meravellós dia florirà!...

Mercé Cardona 15—11-2007

miércoles, 26 de diciembre de 2007

EL COLOR VERDE DICE





Yo soy el color que los humanos dicen verde, el color de la esperanza, de la paz, el equilibrio y la serenidad, el color del planeta Venus y por lo tanto el del amor…

Un día, no hace mucho, mientras descansaba placidamente después de una torrencial tormenta de aquellas primaverales, que tan pronto como cesan, luce el sol resplandeciente, su calor acaricia todo el plumaje verde, las gotas igual que pequeñas estrellas de plata, relucen sobre los prados, el viento hacia temblar la hierba de un verde refulgente que era yo,( el prado verde). Pues mirad por donde, mientras todo esto ocurría, escuche una conversación de dos jovencitas que estaban sentadas sobre mi, sin ningún miramiento, como si yo fuera una esponjosa alfombra, aplastando mi ufana hierba sobre la húmeda tierra y fértil.

Una decía a la otra.

Hay algunos que han nacido Santos, otros consiguen la Santidad y otros la encuentran sin buscarla. Cuando hayas escuchado lo que pasó hace mucho tiempo, dime si no es verdad.

Un día, no recuerdo donde, un pozo petrolífero se incendió, la compañía solicita la ayuda de los expertos para poder apagarlo, las llamas eran tan inmensas que no podían acercarse más de trescientos metros. Ante tan gran problema la dirección llamo a los bomberos voluntarios del pueblo, para que hicieran lo posible para poder apagarlo. Media hora más tarde, un destartalado camión de los bomberos, baja por la carretera a toda velocidad, de golpe se detiene con brusquedad a unos veinte metros de la llamas, un pánico se extendió entre los vecinos, que veían con desesperación, que el camión iba a parar dentro de la llamas del grandioso fuego, los bomberos sin pensarlo demasiado, saltaron del camión esparciéndose como un gran abanico, y cosa miraculosa, consiguieron apagarlo rápidamente.

Unos días después, la dirección del petrolífero, en señal de agradecimiento, organizaron una ceremonia en plan festivo, haciendo elogios por lo que habían hecho los temerarios bomberos, exaltando el gran sentido del deber, sin ellos nunca hubiesen podido sofocar el gran fuego. Al jefe del cuerpo de bomberos, le dieron un cheque de una considerable cantidad. Un periodista que nunca falta en estos acontecimientos, le preguntó, que pensaba hacer con aquel dinero. El jefe muy serio y sin pensarlo demasiado, respondió. Lo primero que are, será llevar al camión a un taller mecánico para que reparen los frenos…

Ahora dime si no es verdad que algunos reciben las cosas sin buscarlas.

Yo me las escuchaba, pero me encontraba tan abrumado, enojado, y fastidiado con el peso de las jovencitas sentadas encima de mi hermosa hierba, que no tuve ganas de pensar, si este relato podía ser verdad o inventado.

Ya ven para que sirve tener el color verde, la mayoría de las veces, para sentirse pisado, aplastado o cortado a ras de la tierra, yo me entristezco, porque pienso que todos los colores tienen más buen azar que yo, pero seguidamente reflexiono y me elevo por encima de todo, considero y recuerdo que también soy aclamado, sobre todo por los que sufren del hígado, por los que se encuentran deprimidos, porque les doy paz, serenidad, y también porque cuando se termina el invierno, esclava la radiante primavera, toda la vida despierta, se vuelve a escuchar el canto alegre de lo ruiseñores, las acacias florecen, y los campos salvajes todavía se vuelven mas verdes, toda la tierra resplandece. En una tranquila tarde, te puedes sentar cerca de un riachuelo donde el agua baja alegre y transparente, todo tiene un aire musical, esta como lleno de misterio, una cosa que muere y otra que nace como la misma vida, las plantas florecen y nosotros los colores verdes, nos volvemos mas radiantes con nuestra verdor. Nos sentimos admirados por los seres que aman la naturaleza.

Las tórtolas también se arrullan inacabablemente boleando lentas, como extasiadas, hacen un sonido de seda entre las hojas verdes grises de plata, totalmente parecen una flor desprendidas del follaje. las tardes son calmadas, doradas, pinos, abetos y retama en flor, el canto feliz y dulce de los pájaros con su vuelo embriagador, los árboles verdes plateados, hacen una de esas prodigiosas armonías en que la natura esclava, todo parece como un paraíso.
Reflexiono, la imaginación se desborda, y unos seres que les llaman poetas se inundan de pensamientos y escriben todo lo que yo, con mi verdor les voy inspirando.

Es maravilloso, gratificante, todo lo que llegan a escribir y dicen de mi, luego yo me siento muy feliz, lleno de vida, esperanza, placidez y porque no de Amor…



Mercé Cardona


22-12-2007

YO VOLABA MUY ARRIBA




Siempre he soñado de volar en avión, siempre me ha fascinado de bolear por sobre la nubes fofas y blancas, de un gris alegre con contornos dorados que corren bajo el firmamento. Pues mira por donde, estoy dentro de un hermoso avión, que mirado fríamente es parecido a un auto bus. Vamos camino hacia Málaga, donde pasaremos unos días que esperamos sean formidables.

El avión, corre y corre por encima de la tierra, poco a poco va alzándose, volando como si fuera un águila enorme! Ya estamos arriba ¡el vuela y yo también, por encima las montañas, los pueblos y el mar inmenso de un azul verdoso, como una maravillosa esmeralda brillante.

Estoy muy arriba y fascinada de poder volar como un pájaro de aquellos que tanto me gusta contemplar cuando estoy en la tierra. Siempre he admirado, he querido a los pájaros, siempre me han cautivado al ver las gaviotas que vuelan libres por encima del mar. Pues en estos momentos yo lo estoy haciendo. Si, vuelo como un pájaro, como una gaviota libre y muy alegremente por encima de una nube esponjosa muy blanca como la purísima nieve, rodeada de nieblas que se alargan más allá del firmamento.

Contemplo desde la pequeña ventana, las nubes blancas y suaves como un algodón, dando la impresión, que del cielo bajan unos copos de nieve que van cayendo sobre los diminutos pueblos que se dibujan allá abajo, se divisan muy pequeños, mi imaginación los proyecta todos blancos, con una hermosa plaza repleta de niños que corren y saltan sobre la inmaculada nieve, mientras van formando un muñeco, que al poco rato el sol y el paso del tiempo se esfumara, como un bello sueño dentro de ti.

La gran águila, corre, vuela, por encima del mar, este mar inmenso y maravilloso que yo tanto quiero y me fascina, que no puedo dejar de admirar, contemplarlo desde lo alto aun es más fantástico, más hermoso que no visto desde la playa. Es un mar, que va dibujando toda la costa, entrando y saliendo de la hermana tierra. Desde lo alto una se siente importante, ve la tierra, las montañas que son fuertes, altas, y gigantonas, pequeñas e indefensas, los pueblos pasan rápidamente, los ves diminutos como si fuesen observados por un microscopio.

De pronto, unos nubarrones se forman en el cielo, parecían lejos, pero en unos segundos ya los teníamos a nuestra derecha, son nubes blancas como la leche. El gran aguilote, sube más arriba, vuela ligero por encima la bromada la cual parece de algodón, blancos tan blancos y relucientes como la nieve cuando el sol cae de pleno sobre ella, porque el sol hace que todo parezca más grandioso y luminoso, poco a poco el sol declina, las nubes se tiñen de color de rosa de fuego y perla. De sopetón una impetuosa tempestad irrumpe debajo de las nubes. Relámpagos, truenos, estallan bajo la gran nubarrada blanca, rosa y roja, parecía un castillo de fuegos artificiales, daba la impresión que en las nubes de algodón, salieran pequeñas llamas. Era un espectáculo milagroso, parecía que te faltaba el aliento al contemplar tanta maravilla, Nuestro planeta, tiene cosas imprevistas y fascinantes. Los pasajeros más bien estaban un poco intranquilos y algunos incluso asustados. Yo, tan solo pensaba en lo maravilloso y misteriosos que es la naturaleza, este mundo que casi nadie entiende, y por más que estudien los sabios, siempre quedara un rinconcito, en el que ningún ser humano podrá penetrar. Solamente Dios que todo lo gobierna, haciendo que tenga un equilibrio, tan solo El lo puede entender, y con su grandeza , nos enseña que los humanos también pueden tener ese equilibrio que tiene la Madre Naturaleza, tan solo falta voluntad de querer Hacer y no Ser…

Como es natural en esta vida todo tiene un acabamiento, ha llegado el final del vuelo, el avión empieza a deslizarse rápidamente, las cosas vuelven a su sitio, se ven normales, las pequeñas montañas se van agrandando, se alzan como si quisieran llegar hasta el firmamento y también volar por encima de las enpongosas nubes libremente, los caminos, las carreteras y las cosas se ven normales, las personas se encuentran seguras, mas yo, al pisar tierra firme , me siento pequeña, impotente delante de tanta maravilla, tengo la certeza que todo es un misterio, el cielo, el mar, la tierra, el sol, la luna y las estrellas y hasta el ser humano, ese ser que tantas veces fallamos, porque buscamos y no sabemos donde vamos. Pero, si estamos atentos, el Gran Cosmos no lo demostrara. Todo el tiene una armonía, unas leyes que se cumplen sin ninguna violencia, sin agresiones, todo pasa y todo vuelve. Tendríamos que aprender e imitarlo, porque esta demostrado, que solamente así podremos hacer un mundo mejor.

Un cielo inmaculado- un resplandeciente sol- llenan la vida- El mar es azul e inmensa- de un azul de Prusia puro. Admirando todo esto, la vida es mucho mejor.

Mercé Cardona

23-8-99

martes, 25 de diciembre de 2007

un bosque encantado




Un atardecer de un caluroso día de verano, el cielo estaba limpio y reluciente, de un azul intenso, un aire calido acaparador sofocante, se hacía notar sobre nuestra piel, un sol que todavía calentaba, caía como plomo sobre el frondoso valle, las cigalas cantaban, pronosticaban más calor, tenias la sensación que el aire estaba colmado de fuego, incluso las gallinas, gatos y perros, su andar era pausado y gandul todos se tumbaban a cada paso, era como si su cuerpo les pesara mas de la cuenta.

Yo, iba con la Monse, una buena amiga, es dulce, bonita y transparente, me encuentro bien con su compañía, me da paz y placidez. Ella conoce muy bien aquellos entornos de Santa Eulalia de Ronsana, hace años que tiene una casa, en la cual paso algunos días para huir de la caótica ciudad. Aquel día salimos paseando hasta llegar a Can Feu, una grandiosa casa parecida a un cortijo, con mucho terreno, campos, bosques exuberantes camínales saturados de gigantes árboles, castañeros, nogales, encinas, pinos, pinos y también algún acogedor abeto abriendo sus brazos como queriendo acoger a todos, un riachuelo que corre liguero cruzando un frondoso bosque con sus cristalinas aguas que bajan alegremente haciendo recoveco como i fuera una gigante serpiente, escuchar la melodía celestial del agua saltarina torrentera abajo, unos pájaros que cantan , otros que corren y vuelan de una banca a otra buscando su lugar para descansar en la noche que se avecina. Daba gozo pasear por aquellos contornos tan verdes y llenos de vegetación, con sus árboles levantando el cuello hacia el cielo azul, percibir el aroma del bosque, de la hierba y el romero, el murmullo del agua, el canto de los pájaros, era talmente como si nos hubiéremos desplazado a otro mundo. A un paraíso de hadas, príncipes, princesas y querubines. Allá todo parecía irreal.!

La dueña de Can Feu, es muy habladora, nunca se cansa de explicarte cosas, su compañero también es muy amable, Le dije, me gusta mucho todo esto, “me contestó, a mi también “su mirar era alegre y transparente, se intuya que era una pareja feliz, entremedio de tanta naturaleza, dando la impresión que vivían en ambiente que ellos querían y se sentían a gusto.

A las nueve de la noche, llego una gran ramada de corderos, era lo que nosotras esperábamos, eran una trescientas y un perro que las hacia llegar casi en fila, levantándose una gran polvoraza. Yo me imaginé estar viviendo un capitulo de una novela. La Monse y yo, nos acercamos un poco más para poder gozar del espectáculo. El pastor es un hombre joven, se le veía satisfecho de hacer aquel trabajo, sin prisas, abrió las puertas del corral, los corderos y las ovejas se precipitaban corriendo y saltando, mientras abrió otra puerta. ¡ Que maravilla ¡ a tropel salieron una infinidad de coderitos menudos, tiernos como un infante, mientras organizaban un gran alboroto de alegría de fiesta mayor, corrían ligeras como el viento, cada una fue a buscar a su madre, ni una se confundió, cada oveja se engancho en la mama chillando y saltando. Fue muy emotivo y conmovedor, al contemplar tanta ternura y alegría entre aquellos animales, en que todos esperaban con ansias el reencuentro de madres e hijos.

No pude dejar de pensar que era una lástima, que muchos jóvenes están desencantados, no tienen ilusión casi para nada, no saben aprovechar y valorar la grandeza y la inmensa ternura que tiene la naturaleza y entre los animales que a veces hay mas amor que entre los seres humanos. Pero dicen, que no hay más sordo que aquel que no quiere oír. Que pena que a veces seamos tan indiferentes.

Más cada cual es como es, y así tenemos que aceptarlo. Alce los ojos al cielo, el sol se escondía detrás de las montañas, dejando un crepúsculo casi oscuro, las primeras estrella relucían bajo el firmamento y la luna detrás de un árbol parecía que sonreía. Y yo también.

Unos días muy felices en Santa Eulalia de Ronçana.

martes, 11 de diciembre de 2007

MISTERIO DE NOCHE

La calle esta oscura y solitaria, la farola esta de pie, como un gigante con un solo ojo rojo en la frente, vigilando las estrellas del cielo que chispean alegremente sobre el cielo reluciente.

La campana de la iglesia suena pausadamente, doce campanas que quiebran el silencio y la quietud de la media noche.

Un gato chilla desde un balcón, es un grito de protesta, quiere su libertad, esta cansado de ver el mundo y no poderlo gozar.

La luna esta llena, tiene un color de plata y de mercurio, sonrie bajo las estrellas del misterioso firmamento.
Unos amantes se besan amorosamente jrándose amor eterno para siempre. Una vida se va como el humo, subiendo por el espacio hasta llegar al infinito. Un llano de un niño que nace, es una nueva vida, es como el estallar de una flor que con su aroma llena todo el grandioso firmamento...

! Y aun hay quien dice, pero solo lo dicen que Dios no existe !

¿ Cuando un ser esta en como, donde queda el alma ? Espera que muera para volar al Mas Allá o queda dentro del ser esperando el final ? Nadie esta pregunta la sabe contestar..

¿ Porque unos dias estamos tristes y otros rebozamos alegría ?

Hoy, hace un día claro y transparente, pero yo stoy triste y no se el porque.

Mer´ce Cardona

lunes, 10 de diciembre de 2007

Como soy

Mis aficiones son:

La pintura,escritura,me gusta la natiraleza,viajar,la musica,leer,etc ...