EL GRAN
ENGAÑO
Quisiera
que mis escritos fueran como un sonido de canto de agua con las palabras.
La locura, el desorden, el consumismo, que provocan las dichas
fiestas navideñas. (Casi nadie las celebra recordando lo que representan). Los
niños son los únicos que las disfrutan, ellos esperan con nerviosismo sus
juguetes, piden cosas que quizás nunca llegaran. Es la gran mentira que desde
siempre yo no he aceptado.
Recuerdo
cuando mis hijos eran pequeños, siempre supieron que los regalos los compraban
los padres con gran esfuerzo. Y el día antes, con sus ahorros compraban un
juguete para dejarlo en un lugar especial para los niños que sus padres no les
podían comprar nada. Cuando se levantaban por la mañana, corrían con ilusión a
buscar sus regalos.( La misma ilusión de los engañados)….
No
por eso quiero parecer derrotista, ni pesimista.
Me
deleite viendo la gran cabalgata, los ojos de admiración de los pequeños, sus
alegrías. Mientras una voz iba recitando,” esta noche tenemos mucho trabajo”,
ningún niño quedara sin su juguete. Toda una fantasía maravillosa….Muchos no
tendrán nada ni siquiera para comer.
TV.
Noticias, ciudades inundadas por la masiva lluvia que lo arrasaba todo.
Ciudades que después de tanto tiempo, viven en chozas, sin agua, sin comida,
enfermos que no pueden ser atendidos por falta de medicamentos, en fin, fue un
contraste horrible….
Dicen
los entendidos, que estos desastres de la naturaleza, son debidos a que Ella se
venga por lo mal que es tratado nuestro hermoso planeta. Pero, ¿Por qué siempre
lo padecen los más pobres? ¡No se inundara el vaticano! ¡No se inundará la casa
blanca! Las grandes mansiones que poseen los que dirigen el cotarro! Estos no les pasa nada, porque están
construidas sobre seguro. Pero los desahuciados, los más pobres, sus casas
están construidas sobre terrenos y materiales que no aguantan ninguna
tempestad…. Y siempre llueve sobre majado. Todos queremos un mundo mejor. Todos
queremos la Paz ,
una paz que nunca llega….
La
ambición, el poder, es una lacra que hay
sobre nuestro planeta, y los poderosos tendrían que pensar que nada se
llevaran al otro mundo….
Aquí
solo quedará lo que hemos sembrado, esto nadie nos lo puede quitar.
Mercé
Cardona

