NUNCA DEJARE DE SOÑAR
En la primera hora de la tarde,
Las laderas cubiertas de hierba,
Parecían envueltas en nubes de
Polvo de oro viejo, los insectos
Revoloteaban sobre las piedras
Y el viento suspiraba en temblorosa
Danza acompañado del concierto de
Los pájaros.
El sendero desembocaba en una zona
Sombría y fresca, con grandiosos árboles.
El lago tenía una pureza de virgen, el cual
Se había convertido en un lago de juguete
Visto desde lo alto de la grandiosa montaña.
Tuve la sensación de haber vivido antes.
Los bosques producen eso, siempre te
Parecen familiares, como un viejo sueño.
Como el fragmento de una canción
Olvidada que se desliza por encima
Del agua y más que nada como la
Dorada eternidad.
Merce Cardona
