lunes, 9 de marzo de 2009


MENUDENCIAS REALES


Hace un día lluvioso, lleno de humedad, el cielo esta intensamente negro, parece como si todo tenga que terminar en una gran tormenta.

A media tarde he salido, necesitaba respirar el aire limpio que había quedado después de la copiosa lluvia. De pronto ha empezado a soplar un viento huracanado que se lo llevaba todo, las nubes atemorizadas por el gran temporal estaban desorientadas, no entendían lo que pasaba, iban de un lado a otro empujadas por el viento.

He bajado a ver el mar, me he imaginado que con la ventolera que hacia, el mar estaría muy enzarzado, me encanta admirar las olas furiosas estrellarse contra las rocas, ver como se esparce la espuma como si fueran estrellas que se enzarzan y vuelan bajo el cielo azul. ¡Ironías de la vida! estaba manso como un idílico lago. Tiene un color lila, verdoso y azul, esta precioso y la raya del Horizonte se destaca profundamente chocando contra el transparente cielo.

Una barca se deslizan suavemente por encima las mansas aguas, el viento sigue soplando furiosamente, más el mar sigue pasivo, es como si quisiera decir al viento, que el es mas fuerte, y nada ni nadie ara que se vuelva agresivo.

Me subí a la cima de una cordillera, el sol resplandecía radiante, iluminando toda la pradera de un verde reluciente por todo el valle, el romero, pinos, abetos y flores, desprendían su aroma esparciéndolo por el aire limpio que se iba filtrando dentro de mi ser, llenándome de amor y paz. Los pájaros en ramada volaban alegres unidos, hermanados, haciendo una danza de volteretas y saltos, era tanta mi emoción, que una lágrimas suavemente se deslizaron por mi faz, era un llanto dulce. Un grito de fiera herida salio de lo mas hondo de mi ser y grite ¡Dios! ¿Que más queréis de mí? amor me dijo una voz, amor para todos, por los buenos y los desgraciados. Y así fue, mi dolorido corazón se lleno de amor fraternal, y acepte a todos aquellos seres que yo no entendía, y también mi impotencia delante de tanta maldad….

Ahora tengo paz, han de ser ellos que han de madurar, yo tengo de ser el vaso de agua que vendrán a beber cuando estén sedientos.

Mercé Cardona
12-2-2009

jueves, 5 de marzo de 2009

P A T I M U J E R


PARA TI MUJER

Escribo para ti mujer,
mujer de mil rodajes
mujer joven o madura
de esta dura tierra.

Escribo para ti
sin saber como eres,
hoy hablo para decirte
que no aceptes la suerte.

¡Escúchame ahora!
obrera de los tiempos
si hoy borras tu sonrisa
a cambio de tristeza,
no hay vida mala o buena
ni infierno tan temido
ni paraísos soñados,
la vida es una sola
la vida se conjura
de dolor y alegría,
la vida mujer hay que amasarla,
¡con nuestras propias manos!

¡Basta ya mujer!
de dolores callados
despierta, anda y ve
que hay tiempos no sembrados,
¡Basta ya mujer!
arroja tu alma esclava
de los perjuicios vanos,
¡Mira el sol como brilla,
no te tapes los ojos
al resplandor del día!

Mujer del siglo XX
que luchas trabajas y amas
descubre y aprovecha los caminos,
escoge las mañanas,
entierra los silencios,
desátate las manos,
rompe ya esas cadenas
que la vida es empinada
y a fuerza de subirla
se hace mejor la vida.

De MARGARITA CARRETE DE TUR

¿Qué pasa?

Yo me estremecí cuando leí en la prensa que unas cuatro mil mujeres son mal tratadas, en nuestro país.

Lo más lastimoso es que la mayoría de ellas, no se consideran victimas de malos tratos, pero viven en un constante miedo y culpabilidad.

¿Cuántas mujeres han muerto? Las administraciones dedican parte del tiempo en acabar con esas” lacra”. Sin embargo las cifras cada vez son más alarmantes.

¿Qué está pasando?

¿Es que la mayoría de los humanos, todavía no han entendido la palabra IGUALDAD Y DIGNIDAD?

Todos tenemos derecho a vivir en nuestro Planeta, sin agresiones, sin violencia, sin muertes….

Por favor, fuera miedo,¡ viva el coraje y la igualdad!

¿Por qué las mujeres en el siglo XX, todavía se sienten culpables cuando son mal tratadas?

¡NO SE EL QUE, PERO ALGO FALLA!


Mercé Cardona

8-3-2009

domingo, 1 de marzo de 2009


RECORDANDO TUS OJOS

Recuerdo tus ojos, en el claro de la noche
de abril, con aromas de flores de jazmín,
como aterraje en la sombra cálida, de las
nubes de mi alma atormentada.

Han segado los campos de trigo y el
viento se lleva el oro de mi vida.
¿Dónde están las violetas floridas
y los prados relucientes de verde?

Como la recogida cerca del cielo,
en mi tierra que está fatigada.
relucen, húmedas las escarchas.
Tus cabellos de una luz dorada.

Yo, seré el viento sin camino alguno.
Seré el bosque dormido de hierba mezquina.
Pero, tendré tu luz que es divina, toda dispersada.
Muy dentro de mí.




Mercé Cadona

24-1-2009