sábado, 9 de marzo de 2013






LA SABIDURIA ESTA MURIENDO





Me preocupa infinitamente todo lo que esta pasando, la llaman “CRISIS”. Yo no entiendo de política ni tampoco todos los fraudes que se están cometiendo….



Para despejarme del bombardeo de la TV. Salí a dar un paseo, me senté cerca del río, las aguas cristalinas hacían su recorrido, transparentes, con pequeñas ondulaciones. Entre el mormullo del agua y el canto de los pájaros, mi mente descanso.



Poco a poco empecé a entender que el sistema social de los adultos cometía crímenes imperdonables contra los jóvenes. Entendí que hay un terrorismo psicótico que mata la vida, los programas” basura” un terrorismo silencioso que aniquila el placer de vivir, la creatividad, la inteligencia critica y la identidad de las personas.



La juventud es bombardeada diariamente con publicidad para que consuman productos y no ideas. Este bombardeo trastorna a millones de padres y profesores en el mundo. El sistema “grita” que debemos consumir teléfonos móviles, calzado deportivo, ordenadores, iPods. Sin embargo, no dice que deben expandir la conciencia crítica y el arte de pensar para ser libres dentro de sí mismos..



El veneno del consumidor creado por los adultos es tan poderoso que los jóvenes no lo discuten; más bien al contrario, quieren tomarlo en dosis cada vez mayores. Los jóvenes solo buscan el placer inmediato. No saben debatir las ideas, plantearse las cosas seriamente, pensar en los misterios de la existencia, cada momento de debe ser vivido de manera solemne y sabia.”La sabiduría está muriendo.



En las guerras absurdas matan a miles de seres con violencia. En las sociedades modernas, los jóvenes son rehenes de un sistema agresivo y controlador que destruye la capacidad de lección y los valores de la vida.



NACER Y MORIR ES LO MÁS JUSTO DE ESTA VIDA….



Merce Cardona

viernes, 1 de marzo de 2013

MI VIDA TOMO OTRO RUMBO



MI VIDA TOMO OTRO RUMBO



Era una hermosa mañana. Los rayos del sol, de un rojo primigenio, aparecieron sobre las cumbres y atravesaban la espesura del bosque como si pasaran a través de los vitrales de una catedral, y la neblina subía al encuentro del sol, por todas partes llegaba hasta mí el rugido secreto de los torrentes, que probablemente llevarían películas de hielo arrancadas de sus remansos.



Un lugar extraordinario para pensar. Me senté apoyada en el tronco de un gran árbol. Del fondo de la memoria recordé a un ser extraordinario que se cruzo en mi vida. Era un nómada. Viví momentos fuera de lo corriente. Me contó su vida, una vida de despilfarro. Hasta que un día arto de todo optó por dejarlo todo. Y siguió. Yo traicione mis cimientos. Me había convertido en un ser que solo aspiraba en poseer, en tener y hacer dinero, hasta que me di cuenta de que el dinero me poseía a mí, era un esclavo del sistema. Y siguió. Traicionamos a la ciencia con nuestras verdades absolutas, traicionamos a nuestros alumnos con nuestra incapacidad para escucharlos, traicionamos a la naturaleza con nuestro desarrollo, traicionamos a la humanidad cuando levantamos la bandera de que somos judíos, palestinos, americanos, europeos, chinos, blancos, negros, cristianos, musulmanes. Todos tenemos a un Judas alojado en nuestro interior. Especialistas en esconder sus sentimientos debajo de la alfombra del activismo, la ética, la moral, la justicia social. Y siguió. Tome conciencia de que estaba traicionando mis cimientos, necesitaba encontrar los fundamentos de mi personalidad. Fue entonces cuando lo deje todo para encontrarme a mi mismo. No fue fácil….



No lo he vuelto a ver. Desapareció de mi vida, pero me dejo un legado. Ver la vida con otros horizontes, para mí fue una fuerza interior que todavía llevo dentro de mí. Es mi sostén, mi fuerza, mi imán….



Merce Cardona