L L U V I A
No
caerá nuestro llanto
Sobre
la arena estéril del desierto,
Ni
el clamor de nuestro gemido
Se
perderá ya mas entre las tinieblas.
Dios
del Universo, tú que has abierto
Sobre
el dolor, las dulces puertas de la
Esperanza.
Enséñanos, para que nuestros
Pasos,
sepan seguir nuestro camino, con
Confianza.
Hemos
estado solos, perdidos entre los otros,
Habitando
en los tristes arenales del yerno sombrío,
Hemos
derramado inútilmente, nuestras lágrimas.
Dios
del Universo, haz que veamos en el dolor,
Una
alegría sin muerte, sin ocaso, que las lágrimas,
Como
fértil lluvia nos hagan brotar la vida y la
ESPERANZA....
Merce
Cardona

