lunes, 15 de octubre de 2018






                                                 LA  LUNA

Hace frió, un frió glacial, más a pesar de todo salí a la terraza. La luna de aquella noche de febrero, semejaba un disco de plata bruñida, colgada de de una capsula de crista azul oscuro, el cielo se ensanchaba y se elevaba por la virtud de la serenidad y transparencia casi boreales de la atmósfera. La noche se esfumaba, empezó a caer una enorme helada al apuntar el alba, parecía que se cruzaban millares de agujas, que apretaban la carne y reencontraba el calor en el corazón.

Pase mucho frio, pero fue gratificante de ver.

Para mí, las montañas son como un Dios. Pienso en su paciencia, miles de años inmóviles en perfecto silencio, como rezando por todos los seres vivos. Tienen la esperanza que se terminen las guerras y las locuras de los hombres y llegue la gran PAZ.

El gorrión salta
Por la galería
Con las piernas
Mojadas….

Merce Cardona

jueves, 11 de octubre de 2018









R E N A C E R


Hablo de mi memoria, de mi propia memoria,

esta memoria mía que atesora

tanta vida vivida,

tantas difuntas muertes,

tantas risas y llantos, tanto amor.

Mi memoria poblada de distancias,

del júbilo cercano de mi mar,

de paisajes que vibran y apasionan,

de caminos, de ríos, de bosques, de ciudades,

de todo el ancho mundo que pude recorrer.

Mi memoria repleta de páginas y versos,

de hondas melodías que nunca callarán,

del clamor de la piedra hecha milagro,

de la forma trocada en emoción.

Mi memoria, caudal inagotable

de miradas, de labios, de manos, de caricias,

de palabras que dije, de palabras que oí.

Mi memoria entregada a su memoria,

en la que ella siempre alentará.

Puedes quitarme todo,

todo cuanto me diste: tuyo es.

Pero yo edifiqué esta memoria mía

a sembré de aventuras y de nombres,

a colmé de momentos inmortales,

a través de los días la hice renacer.

Merce Cardona 

domingo, 7 de octubre de 2018



                       SUBLIME

El sol, le acariciaba la espalda desnuda,

La brisa suave le despeinaba el cabello,

Mientras, su mirada se hundía en el

Espejo transparente del agua….


Merce Cardona