
NO LA SECUNDARE
Hablando con un amigo funcionario de otra comunidad, es decir mejor pagado que aquí ya que tienen transferidas las competencias hace años y los emolumentos son bastante más elevados, me decía que el no va hacer huelga, ni del sector ni general ni de ninguna clase. Afirmaba que con la rebaja acordada por el Gobierno cobraría menos, que tendría el salario congelado un año o más, pero que se sentía privilegiado por tener un trabajo seguro cuando hay unos cuantos millones de personas que no pueden decir lo mismo. Yo estoy de acuerdo con mi amigo, es mas será la primera vez que no secundare una huelga convocada por los sindicatos y es que pienso que esta vez se equivocan. Viendo la situación a nivel global no es que tengamos que apretarnos el cinturón, vamos a tener que ponernos tirantes, pues con el refajo tan prieto podemos acabar asfixiándonos. Los sindicatos deberían meditar a quien favorecen con la convocatoria de huelga. La culpa de la situación en que nos encontramos no es exclusiva del gobierno, ni de la patronal, ni del G8, ni del sursuncorda. La responsabilidad no es de nadie en general y es de todos en particular. Hemos estado viviendo muy por encima de nuestras posibilidades, soñamos hallarnos en un estado mas lisonjero donde todo era posible, sin esfuerzo, no hemos calculado las consecuencias y ahora no toca despertar del sueño y resulta que todo era ficción, quimera. Vivimos en una sociedad que acumula objetos, incluso despilfarra, donde la persona cuenta muy poco y el eje central es el mercado y el capitalismo. Nuestro modelo económico a demostrado ser individualista, insolidario, basado exclusivamente en el crecimiento constante y hoy debemos de pedir cuentas a la administración por haberse dejado llevar por medidas populistas haciendo dejación de su función de rigoroso control, a los empresarios que se han dedicado a especular y ahora pretender despedir a sus trabajadores con el mínimo coste, a la banca por haber dado irresponsablemente un dinero que no es suyo y que sus alegrias, ahora platos rotos, hemos tenido que pagar entre todos los contribuyentes, a los sindicatos por su mutismo ante tanto fraude en el mundo laboral, a los partidos políticos por haber pensado exclusivamente en ponerse encima del” macho” para seguir figurando, a los políticos que dicen representarnos por su falta de capacidad de diálogo y voluntad para arrimar el hombro de cara a sacar este país del hoyo donde estamos metidos y personalmente también debemos asumir nuestra parte de culpa pues hemos sido cómplices de todo ese desaguisado sin abrir la boca, ya que la mayoría teníamos el viento a favor. Conseguir un puesto de trabajo exige una preparación, supone un esfuerzo diario donde demuestre que uno es competente en su cometido y donde se me va a exigir dedicación y entrega. La crisis en la que estamos inmersos no es sólo la crisis del ladrillo y la especulación, ni del capital con los bancos y las grandes multinacionales, que ingentes cantidades de dinero para seguir funcionando, ni tan siquiera la ocasionada por la globalización de los sistemas productivos, estamos inmersos en una crisis social, ética, antropológica, existencial. Hemos de plantearnos seriamente que queremos, a donde vamos, de que medios disponemos y cómo podemos conseguir nuestra meta. Los medios son limitados y por enésima vez repetiré que el pastel a repartir es el que hay y si todos debemos disfrutar de una porción debemos de conformarnos con que sea más pequeña, para lo que tendré que reducir mi consumo, ah esto se llama deceleración. Hasta ahora el sistema se alimentaba de producir para consumir y seguir produciendo. Ese ciclo esta ya agotado y debemos de consumir lo imprescindible para que también otros puedan disfrutar del bienestar al que todos tenemos derecho. Esto políticamente no da votos, roza la utopia, pero convencidos o a la fuerza estamos abocados a racionalizar el consumo.
Firmado Dic.
Me ha parecido interesante compartirlo con vosotros.
Mercé Cardona
20-6-2010
2 comentarios:
De acuerdo mi muy querida Merce.
y es que los derechos de los demas terminan adonde arrancan los mios.
Abrazos!!!
Y bueno estimada Mercédes, así va la vida por todos lados.
Un placer leerte.
Abrazos primaverales,
íAN.
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