viernes, 18 de junio de 2010

B U C Ó L I C O






B U C Ó L I C O

Hoy ha llovido, era una nube fugaz que veló el prado verde con hilos de oro y plata, en los que apareció como un mágico regalo de los dioses.¡El arco iris! Y las campanillas esparcidas y mojadas, goteaban todavía como puntitas de plata.

Tarde fresca de abril, mis ojos brillan y copian toda la hora del sol y lluvia, y a lo lejos sobre otra campiña se ve llover, despistada, otra nube rosa que llora.

Anduve toda la mañana, estaba exuda, me senté sobre un tronco caído tocando al río, de pronto sobre unas hojas vi, un pajarillo lleno de luz, y bebió del agua transparente del río, el cual por un momento tembló. Saciada su sed, arrancó el vuelo.

El día era claro, puro, transparente, de azul. Del pinar vecino un leve concierto de trinos, venia y se alejaba, sin irse del todo, fascinada por tan dulce melodía me levante. Llegue bajo la sombría cúpula grandiosa del árbol, batí palmas, canté, grite, los ecos respondían hondos y sonoros.

Fue algo tan maravilloso e irreal que no se si lo soñé o fue realidad.

De la televisión salían unas imágenes, que gritaban, eran unos seres digamos humanos que se insultaban. Y pensé, ¡Cuantas cosas maravillosas se pierden estos caóticos!…. Solo ven el poder, el mando del mundo, aplastar a los humildes.

Un pueblo que se inundó hace un año, y todavía no pueden salir de allí. Nadie se preocupa de ello….

Mercé Cardona 12-6-2010

2 comentarios:

Sandra Figueroa dijo...

Quelindo texto y que lindo ver por tus letras amiga. Te deseo un lindo fin de semana, cuidate.

La sonrisa de Hiperion dijo...

Me ha encantado tu cuento bubólico...

Saludos y un abrazo.