
LO S C I P R E S E S
Viejos cipreses que mostráis vuestra grandeza,
la gracia implorante de la gran Natura,
espejo de fe austeridad manifiesta,
piedad para el que vive en la oscuridad.
Derechos y serenos, abiertos a la esperanza,
redondos como la luna en su plena resplandor;
llenos de años y felicidad, cobardes otros y
débiles como ramajes sin podar.
Flores gigantes del campo florido adobada,
con el abono fertilizante de las hierbas podridas,
y los pájaros atentos, vuelo de alas desplegadas,
bailando su danza de melodías olvidadas.
Luminoso el faro allá a la lejanía, dominando
el mar a todos los navíos, que siguen su luz,
nunca permitirá que se desvíen de su ruta,
y lleguen seguros al puerto elegido.
En el bosque los cipreses crecen, levanta sus
ramas mirando el firmamento, ellos son parte
de este Planeta, y nosotros también, ellos son
inmensos, llenan la vida y dan esperanza….
Cipreses del Creador, reinad en nuestra tierra,
tened compasión del enfermo y del hombre endeble,
volver puro el espíritu del ser que se pierde,
la fe aumentar del santo piadoso.
Sed fieles al mundo, dando ejemplo siempre
arriba, trepar por el espacio resguardados
cerca de los muros de cada templo, cerca del
cielo por no dejarlo jamás.
¡Cipreses sublimes! fervor y misticismo, es el
árbol más venturoso de los monasterios, ayudad
a quien teme caer en el abismo, y al expirar,
abrazad mis últimos suspiros….
Mercé Cardona 1-3-2009
Viejos cipreses que mostráis vuestra grandeza,
la gracia implorante de la gran Natura,
espejo de fe austeridad manifiesta,
piedad para el que vive en la oscuridad.
Derechos y serenos, abiertos a la esperanza,
redondos como la luna en su plena resplandor;
llenos de años y felicidad, cobardes otros y
débiles como ramajes sin podar.
Flores gigantes del campo florido adobada,
con el abono fertilizante de las hierbas podridas,
y los pájaros atentos, vuelo de alas desplegadas,
bailando su danza de melodías olvidadas.
Luminoso el faro allá a la lejanía, dominando
el mar a todos los navíos, que siguen su luz,
nunca permitirá que se desvíen de su ruta,
y lleguen seguros al puerto elegido.
En el bosque los cipreses crecen, levanta sus
ramas mirando el firmamento, ellos son parte
de este Planeta, y nosotros también, ellos son
inmensos, llenan la vida y dan esperanza….
Cipreses del Creador, reinad en nuestra tierra,
tened compasión del enfermo y del hombre endeble,
volver puro el espíritu del ser que se pierde,
la fe aumentar del santo piadoso.
Sed fieles al mundo, dando ejemplo siempre
arriba, trepar por el espacio resguardados
cerca de los muros de cada templo, cerca del
cielo por no dejarlo jamás.
¡Cipreses sublimes! fervor y misticismo, es el
árbol más venturoso de los monasterios, ayudad
a quien teme caer en el abismo, y al expirar,
abrazad mis últimos suspiros….
Mercé Cardona 1-3-2009
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