lunes, 29 de junio de 2009

LA SOMBRA DE LA ENCINA









LA SOMBRA DE LA ENCINA

Tu sombra para todos que se cobijan a tus pies,

tu tronco robusto abrazo,

esta lleno de cicatrices que ha hecho el paso

de los años.

Son surcos profundos, rasgados, como la faz

del campesino que de sol a sol trabaja en el

campo.

Mi abrazo sigue, me da energía, la percibo correr

por mis sangre, y también su dulce mirada del que

esta cerca de mi.

Quisiera descubrir sus caricias.

Quisiera gozar de el, que despiertas unas ansias

que nunca.

¿Sabes? ¡He tenido!

¡Cuantas cosas dicen sus manos!

¡Cuantas cosas dicen sus ojos!

Cuantas cosas que quisiera descubrir….

Mi vida ha pasado sin pena ni gloria, nunca me han besado

los pies.

No he gozado del amor que siempre he soñado

y se que con el lograría alcanzarlo.

Encina, tienes en tu sombra.

Heridas de bala.

Heridas de amor,

Heridas de tiempo.

Y yo espero alcanzar su caricia.

¡Que despierte mi alma dormida!….


Mercé Cardona

2 comentarios:

Ricardo Tribin dijo...

Tu alma dormida ya esta despierta mi querida amiga.

A esta la despiertan tus bellos poemas.

Un gran abrazo

Sandra Figueroa dijo...

Que lindo amiga. Despiertas mi imaginacion con tanta ternura y belleza en tus letras. Te dejo un beso, cuidate mucho.