lunes, 9 de junio de 2008

EL AMENDRO


EL ALMENDRO

En el corazón del invierno, cuando sopla el viento tembloroso de frío el áspero desierto, claro y sonriente, saca flor el almendro del extremo de sus dedos todos entumecidos.

Si la indiferencia te envuelve en el silencio, nieve en el eterno perdido de su soledad, haz como el almendro, que en el mes de febrero, acara el mal tiempo, alegre y valiente.

LA ALMENDRA

A finales del verano, cuando el viñedo ríe con sus ojos dorados de todos los almizcleños, el almendro, discreto, guarda en secreto el gozo de su fruto, en su mano de leño.

Cuando encuentres un día de gran alegría, si te cae un poco en el fondo de tu corazón, será la almendra tierna, que no te la quiten, haz como el almendro, escóndela bien…

CUANDO LA LUNA

Cuando la luna en la noche cae dentro del mar, un temblor de luz surge del infinito, es cuando la primavera entra en medio de cada árbol, que la fiesta del huerto nace y vuela dentro del aire.

Es cuando la lluvia y el sol se encuentran por el camino que sube al cielo la flor del arco de san Martí.

Así fue, cuando mi cuerpo conoció el tuyo, floreció la sangre como las ramas de huerto.

Cuando mi corazón y el tuyo se encontraron, se confundieron, un arco de san Martí nació dentro de la sombra.

Mercé Cardona
6-6-2008

1 comentario:

Sandra Figueroa dijo...

Que bella poesia, que tiernas palabras llenas de primavera. Quisisera ser como el almendro. Siempre escondo mi almendra. Sigo esperando un encuentro. Que belleza y que recuerdos me arranca leerte. Besos amiga, cuidate.