
UNA ESTRELLA TE REGALO
Salimos de noche, era una de aquellas noches en que presientes que pasara algo muy especial, de esas que nunca se olvidan con el paso del tiempo.
A todos no encanta que nos hagan regalos por pequeños que sean. Pues a mi ayer me hicieron una muy grande, pero grandioso de verdad, y no estaba envuelto con papel especial, ni dentro de una caja de cartón. Simplemente lo tenia delante de mi y no lo veía, hasta que el me lo enseño.
Subimos por un camino que nos llevo a la cima más alta de la montaña. Era de noche, pero no se veía la luna.
El me dijo que mirara toda la extensión que se divisaba delante de nosotros.¡Que vista más fascinante! A primer plano se veía el campanario del pueblo todo iluminado, a su alrededor todas las casitas. Detrás las luces del pueblo de abajo, a izquierda y derecha todos los pueblos de los alrededores, algunos mas pequeños, otros mas grandes. Incluso pude ver la silueta de la montaña de Montserrat. Nunca había visto una cosa tan impresionante.
Pero aquí no se había terminado todo, porque con una voz más dulce que la miel, me dijo:
Mira el cielo querida Merche.
El cielo de color de la noche, con todas las lucecitas que nos miraban. Todas las estrellas que os podéis imaginar, se apoderaron de mis ojos. Vimos la estrella polar, El Carro grande y el pequeño, la constelación de la Lira, el Escorpión, el caballo, el Águila, Acuario.
Nos sentamos sobre unas rocas, y con nuestras cabezas unidas, seguimos admirando aquel cielo tan precioso, fantástico y lleno de misterio.
Pasaron minutos, horas, o un instante, no lo se, solamente escuche su calida vos diciéndome las palabras mas bonitas que jamás me habían dicho…
Que me quería como jamás había amado a nadie, que era muy hermosa, sensible, delicada, que hacia años que me buscaba, y al fin me encontraba. Que me regalaba todas las estrellas del firmamento.
¿Os han regalado alguna vez una estrella?
¡A mí, todo el cielo entero!
Mercé Cardona
14-7-2008
ANTHONY DE MELO
Ordinariamente, buscamos alivio y curación. Cuando sufres ¿estás dispuesto a separarte de ese sufrimiento, lo suficiente como para analizarlo y descubrir su origen?
Es preferible dejar que sufras un poco más hasta que te hartes y estés dispuesto a ver. O despiertas tú a la vida te despertará.
Salimos de noche, era una de aquellas noches en que presientes que pasara algo muy especial, de esas que nunca se olvidan con el paso del tiempo.
A todos no encanta que nos hagan regalos por pequeños que sean. Pues a mi ayer me hicieron una muy grande, pero grandioso de verdad, y no estaba envuelto con papel especial, ni dentro de una caja de cartón. Simplemente lo tenia delante de mi y no lo veía, hasta que el me lo enseño.
Subimos por un camino que nos llevo a la cima más alta de la montaña. Era de noche, pero no se veía la luna.
El me dijo que mirara toda la extensión que se divisaba delante de nosotros.¡Que vista más fascinante! A primer plano se veía el campanario del pueblo todo iluminado, a su alrededor todas las casitas. Detrás las luces del pueblo de abajo, a izquierda y derecha todos los pueblos de los alrededores, algunos mas pequeños, otros mas grandes. Incluso pude ver la silueta de la montaña de Montserrat. Nunca había visto una cosa tan impresionante.
Pero aquí no se había terminado todo, porque con una voz más dulce que la miel, me dijo:
Mira el cielo querida Merche.
El cielo de color de la noche, con todas las lucecitas que nos miraban. Todas las estrellas que os podéis imaginar, se apoderaron de mis ojos. Vimos la estrella polar, El Carro grande y el pequeño, la constelación de la Lira, el Escorpión, el caballo, el Águila, Acuario.
Nos sentamos sobre unas rocas, y con nuestras cabezas unidas, seguimos admirando aquel cielo tan precioso, fantástico y lleno de misterio.
Pasaron minutos, horas, o un instante, no lo se, solamente escuche su calida vos diciéndome las palabras mas bonitas que jamás me habían dicho…
Que me quería como jamás había amado a nadie, que era muy hermosa, sensible, delicada, que hacia años que me buscaba, y al fin me encontraba. Que me regalaba todas las estrellas del firmamento.
¿Os han regalado alguna vez una estrella?
¡A mí, todo el cielo entero!
Mercé Cardona
14-7-2008
ANTHONY DE MELO
Ordinariamente, buscamos alivio y curación. Cuando sufres ¿estás dispuesto a separarte de ese sufrimiento, lo suficiente como para analizarlo y descubrir su origen?
Es preferible dejar que sufras un poco más hasta que te hartes y estés dispuesto a ver. O despiertas tú a la vida te despertará.
1 comentario:
Anoche conocí un ángel que sin si quiera intentarlo me brindó una imagen del paraíso celestial. Me hizo sentir que a pesar de habernos encontrado en un lugar donde generalmente se permanece inmerso en erotismo, vicios y pecado, se puede dar fe de vida y existencia de seres ajenos a la corrupción de este mundo.
Con ella pude ver que el cielo aún existe y parte de este sigue al alcance de nuestras manos. Su pureza e inocencia la hacían ajena a pensamientos e intenciones pecaminosas de mi parte, llegando incluso a alejar de mi cabeza y mis manos la idea de disfrutar de su femenina silueta. Una cintura que a pesar de estar entre mis manos al ritmo de música incitante, se sentía como una porcelana valiosa, delicada y algo rígida.
Sus gestos, su inexpresiva cara y su mirada estaban en otra galaxia, totalmente ajenos a la circunstancias y aún mas lejanos a mis miradas e intensiones de acercamiento para seguir conociéndola y profundizar en su mente, sus ideas y pensamientos
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