CURIDAD
La escoba de otoña, barría con furia
La gran pradera.
Emprendí el camino cuesta arriba,
Desenredando los pies entre las hilas ajadas.
Las hojas secas arrastradas por el viento
Danzaban alocadas,
Unas cuantas, se perdían por el camino
Y volaban sueltas como gorriones desnortados.
La noche estaba al caer,
Note sus garras de gata sobre mis hombros,
La pradera se torno tenebrosa
Como un manto negro.
Todo era lóbrego.
Inmensamente prieta….
Me vino en mente,”así esta el planeta, inmerso en una profunda e infinita oscuridad”
Merce Cardona
5-1-2013
2 comentarios:
Otoño melancólico, otoño de pérdidas y esperanza. Un abrazo.
Hem de confiar que la llum tornarà a illuminar la foscar.
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