domingo, 20 de enero de 2013

ACAMPADA








ACAMPADA



De madrugada cuando los luceros

Se funden, emprendemos el camino,

Cantando una canción, arriba, arriba

Hasta llegar a la cima más alta.



Plantamos nuestras tiendas,

Que ufanas se alzan mirando

El alba, el sol naciente enciende

Sus rayos rojos de fuego.



El día pasa volando, la noche,

Empieza a extender su manto

Sobre la esplendida pradera,

Llego el momento esperado.



¡El fuego de acampada!



Dos rojas lenguas de fuego

Que a un mismo tronco alcanzadas

Se aproximan, y al besarse

Forman una sola llama.



Así tendríamos que hacer todos los seres humanos.



Merce Cardona



16-1-2013

2 comentarios:

Aurora García Rivas dijo...

Así tendríamos que hacer. Pero resulta que nuestra soberbia nos aparta de todo aquello que es noble, de todo lo que, de verdad, merece la pena.
Un abrazo y feliz domingo.

dolors cerdanya guinart dijo...

Si tots anèssim a la una com les teves flames que bé aniria tot.