viernes, 20 de enero de 2012




F A N T A S I A


Mis luceros contemplan la inmensa

Belleza del mar infinito, las olas enloquecidas

Vienen y van, con su murmullo constante,

De rudeza extrema que hace que mi alma

Se estremece de soledad.


Mis pensamientos ahora, navegan sin rumbo,

Como un barco sin guía ni capitán.

Siguiendo las olas que nunca cesan y

Vienen y van. Como las aves que emigran

A otro lugar.


El mar, furibundo, sigue su danza,

Las grandiosas olas, levantan espuma,

Que parecen tejidas de estrellas blancas,

El sol, con sus rayos, les manda caricias

Y las convierte en diamantes.


Las olas incesantes siguen su lucha,

Quieren arrogantes alcanzar el infinito,

Son orgullosas, poderosas, incansables,

Pero no cuentan, que algo más poderoso

Dócilmente las amansara….





Mercé Cardona

5 comentarios:

Sandra Figueroa dijo...

Hola amiga, bellas tus letras, gracias por compartir tu sentir. Besos, cuidate.

Josefa dijo...

Hola Mercé: Perdona que halla tardado un poco en devolver la visita que hiscistes al blog de Josefa.
Ha sido un placer pasar por tu blog y recrearme en la lectura de tus poemas. Pasaré mas a menudo por aquí espero tener pronto la tulla. Besos.

mardelibertad dijo...

Bonita poesía,hermoso sentimiento..
Abrazo

dolors cerdanya guinart dijo...

Sempre el mar, aquest mar que et té el cor robat. Com el deus trobar a faltar des de terra endis oi?
Mentre et segueixi inspirant noves creacions vol dir que resta viu dins teu.

Una abraçada.

Ricardo Tribin dijo...

Querida Merce,

Tu poema es un mar de buena prosa.

Un abrazo.