
A G R A D E C I M I E N T O
He salido a dar un paseo. En un parque una joven rubia como el oro, estaba sentada leyendo un libro, la vi tan hermosa que desee ser como ella.
Cuando se levantó, vi que cojeaba. Tenía una sola pierna. Pero sonreía.
Gracias, tengo dos piernas, el mundo es mío.
Me detuve a comprar, el dependiente era encantador, converse con el, se le veía feliz. Cuando me despedí, dijo. Gracias, es gratificante poder conversar con alguien como tu. Sabes soy ciego.
Gracias, tengo dos ojos, el mundo es mío.
Seguí caminando. vi un jovencito de ojos de color de mar, miraba a otros jugar. Le dije, porque no juegas con ellos. El ni se inmuto. Me di cuenta que era sordo.
Gracias, tengo oídos, el mundo es mío.
Con pies que me llevan donde yo quiero. Con ojos para ver las maravillas de nuestro querido Planeta, con oídos para percibir los sonidos, como el mormullo del agua, el canto de los pájaros, deleitarme con la música, el tintineo de la lluvia salpicando los cristales.
En verdad, ¡Soy un previligiado!
Da al mundo lo mejor de ti y lo mejor volverá a ti…..
Mercé Cardona
7-10-2009
1 comentario:
Hola, Mercedes...
"Gracias a la vida, que me ha dado tanto"
Y gracias a Dios por darnos la vida.
Abrazos.
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