
PRIMAVERA MORTIFICANTE
Primavera, edad de la juventud, primavera alionín, primavera azulada, primavera floreciente, alegre, primavera brillante, radiante, triunfante, amor, fecundidad… Todo esto es lo que los poetas cantan, escriben, alaban, y no sé cuantas cosas más…
En la antigüedad, el León generalmente era el símbolo del Poder. Yo soy el diente del león, una planta herbaria de la familia de las compuestas, de hojas verdes dentadas, en el extremo, traen una cabezuela de flores rodeada de una serie de hijitas o brácteas verdes y por fuera de ellas, las rodea un colorcito de otras brácteas más cortas y echadas hacia fuera . Las flores tienen figura de lengüetas, rematan en cinco puntitas y son de color amarillo. Dentro de la cabezuela se forman los frutitos de esta planta pequeña, algo más ancho hacia arriba, a modo de pequeños gusanitos y rematan en un largo pico que sostiene el vilano en lo alto. Al madurar todos estos frutitos, con su vilano, forman un globito blanco y basta un soplo para que deshaciéndose vuela a meced del aire. YO, es cuando tengo el poder de fastidiar, agobiar, molestar, importunar, irritar a algunas personas en la NARIZ.
Mi renacimiento, es cuando esclava la maravillosa radiante y admirada primavera. Soy de hojas verdes, hay personas que les gusta mucho, sirvo como suplemento de la lechuga, me mezclan con varias cosas de distintos colores, rojas, amarillas, negras, el resultado es una apetitosa ensalada, mis hojas llevan mucho alimento, además soy muy diurética, pero lo que más me favorece y distingue de muchas plantas, es digamos mi bolita, si, soy una bolita peluda, cuando me soplan o hace ventisca, me deshago como un volado, me vuelvo loca, empiezo a danzar alegremente, dando vueltas y más vueltas, voy de aquí para allá, arriba, abajo sin poderlo remediar, los chiquillos cuando me ven, saltan y gritan alegres,!mirad como vuelan los angelitos!
Todos organizan una gran algarabía. Pero yo, cuando más disfruto y soy feliz, es al descubrir una nariz sensible, perceptiva, entonces me lo paso pipa, empiezo mis picardías, me filtro dentro de las fosas nasales, no podéis imaginaros la que se arma. La pobre nariz, empieza a percibir una especie de cosquilleo, seguidamente los ojos se humedecen, de golpe en la nariz se desencadena una tronpa de agua que va descendiendo por toda la pirámide nasal, unos estornudos, unos achis, que es imposible parar, convirtiéndose en un gran tormento para la pobre narizota, que se pone roja como un tomate, una grotesca hinchazón se va produciendo y la infeliz nariz tiene complejo de payaso. El pañuelo, no da abasto, va de la nariz a la mano, quedan extenuados, acaparados, agotados, en unos momentos nariz y ojos parecen las cataratas del Niágara. Las personas que contemplan el espectáculo, lo observan con cara afligida, sin comprender demasiado lo que realmente pasa…En estos momentos, es cuando YO disfruto más…
Me encanta el viento, el soplo de algún chiquillo, o con un gran bastonazo.¡Ho! esto si que es emocionante, mi bolita peluda se deshace, vuela caprichosa en busca de las narices sensibles, receptivas, emotivas, y así voy fastidiando, haciendo diabluras, en estos instantes, me siento alegre y muy importante. Es por esto, que en la época primaveral, me lo paso muy bien, no lo cambiaría por nada del mundo.
No me siento poeta, ni tengo melancolía, ni me elevo ni sueño, no experimento sensaciones extrañas, tan solo tengo el afán de buscar narices y hacer diabluras, me entra la risa y soy feliz, me encuentro importante, estoy orgullosa de ser Diente de León, de tener una bolita peluda, que con un soplo se deshace, y puedo conseguir que la maravillosa, admirada alabada primavera por los poetas, sea maldecida por la narices sensibles y perceptivas.
No me negareis que los seres humanos podrían utilizarme como el símbolo del PODER. Si, del poder de martirizar, irritar y ridiculizar a las pobres narices. Y sobre todo conseguir que los grandes investigadores se encuentren impotentes delante de este fenómeno, que yo pobrecita de mí, con solo percibir un soplo, cada primavera estoy desencadenando una serie de problemas, haciéndoles bailar la cabeza al no encontrar ninguna solución a este peculiar problema.
VIVA la primavera, radiante, triunfante, yo una insignificante bolita me da el gozo de fastidiar…
Mercé Cardona
3-1-2009
Primavera, edad de la juventud, primavera alionín, primavera azulada, primavera floreciente, alegre, primavera brillante, radiante, triunfante, amor, fecundidad… Todo esto es lo que los poetas cantan, escriben, alaban, y no sé cuantas cosas más…
En la antigüedad, el León generalmente era el símbolo del Poder. Yo soy el diente del león, una planta herbaria de la familia de las compuestas, de hojas verdes dentadas, en el extremo, traen una cabezuela de flores rodeada de una serie de hijitas o brácteas verdes y por fuera de ellas, las rodea un colorcito de otras brácteas más cortas y echadas hacia fuera . Las flores tienen figura de lengüetas, rematan en cinco puntitas y son de color amarillo. Dentro de la cabezuela se forman los frutitos de esta planta pequeña, algo más ancho hacia arriba, a modo de pequeños gusanitos y rematan en un largo pico que sostiene el vilano en lo alto. Al madurar todos estos frutitos, con su vilano, forman un globito blanco y basta un soplo para que deshaciéndose vuela a meced del aire. YO, es cuando tengo el poder de fastidiar, agobiar, molestar, importunar, irritar a algunas personas en la NARIZ.
Mi renacimiento, es cuando esclava la maravillosa radiante y admirada primavera. Soy de hojas verdes, hay personas que les gusta mucho, sirvo como suplemento de la lechuga, me mezclan con varias cosas de distintos colores, rojas, amarillas, negras, el resultado es una apetitosa ensalada, mis hojas llevan mucho alimento, además soy muy diurética, pero lo que más me favorece y distingue de muchas plantas, es digamos mi bolita, si, soy una bolita peluda, cuando me soplan o hace ventisca, me deshago como un volado, me vuelvo loca, empiezo a danzar alegremente, dando vueltas y más vueltas, voy de aquí para allá, arriba, abajo sin poderlo remediar, los chiquillos cuando me ven, saltan y gritan alegres,!mirad como vuelan los angelitos!
Todos organizan una gran algarabía. Pero yo, cuando más disfruto y soy feliz, es al descubrir una nariz sensible, perceptiva, entonces me lo paso pipa, empiezo mis picardías, me filtro dentro de las fosas nasales, no podéis imaginaros la que se arma. La pobre nariz, empieza a percibir una especie de cosquilleo, seguidamente los ojos se humedecen, de golpe en la nariz se desencadena una tronpa de agua que va descendiendo por toda la pirámide nasal, unos estornudos, unos achis, que es imposible parar, convirtiéndose en un gran tormento para la pobre narizota, que se pone roja como un tomate, una grotesca hinchazón se va produciendo y la infeliz nariz tiene complejo de payaso. El pañuelo, no da abasto, va de la nariz a la mano, quedan extenuados, acaparados, agotados, en unos momentos nariz y ojos parecen las cataratas del Niágara. Las personas que contemplan el espectáculo, lo observan con cara afligida, sin comprender demasiado lo que realmente pasa…En estos momentos, es cuando YO disfruto más…
Me encanta el viento, el soplo de algún chiquillo, o con un gran bastonazo.¡Ho! esto si que es emocionante, mi bolita peluda se deshace, vuela caprichosa en busca de las narices sensibles, receptivas, emotivas, y así voy fastidiando, haciendo diabluras, en estos instantes, me siento alegre y muy importante. Es por esto, que en la época primaveral, me lo paso muy bien, no lo cambiaría por nada del mundo.
No me siento poeta, ni tengo melancolía, ni me elevo ni sueño, no experimento sensaciones extrañas, tan solo tengo el afán de buscar narices y hacer diabluras, me entra la risa y soy feliz, me encuentro importante, estoy orgullosa de ser Diente de León, de tener una bolita peluda, que con un soplo se deshace, y puedo conseguir que la maravillosa, admirada alabada primavera por los poetas, sea maldecida por la narices sensibles y perceptivas.
No me negareis que los seres humanos podrían utilizarme como el símbolo del PODER. Si, del poder de martirizar, irritar y ridiculizar a las pobres narices. Y sobre todo conseguir que los grandes investigadores se encuentren impotentes delante de este fenómeno, que yo pobrecita de mí, con solo percibir un soplo, cada primavera estoy desencadenando una serie de problemas, haciéndoles bailar la cabeza al no encontrar ninguna solución a este peculiar problema.
VIVA la primavera, radiante, triunfante, yo una insignificante bolita me da el gozo de fastidiar…
Mercé Cardona
3-1-2009
2 comentarios:
Una interesante descripción desde un punto de vista totalmente vegetativo.
Me has hecho entrar en un mundo fantástico viviendo por unos momentos aquella historia que tu imaginación me ha brindado. Mis felicitaciones y gracias por tu caluroso comentario sobre mi poema
Un beso
Que bella es la Primavera, y que bello es leerte amiga. Sigue escribiendo, besos, cuidate.
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