domingo, 3 de mayo de 2009

MILAGRO DE NATURA


MILAGRO DE NATURA

Hace un día luminoso, todo desprende un encanto singular o quizás soy yo que estoy especial.

Me pare al otro extremo de un gran prado, contemple el cielo en busca de no se que, era como una sensación instintiva de encontrar a Dios. Si. Allá en algún lugar encantado, entre aquellos centéllenles luminosos, relucientes y puros de la Tierra. ¿Qué había en el cielo nocturno ¡

Era al caer de la tarde, cuando la tapa blanca del día va desapareciendo.
¿Podía la humanidad aguantar la eternidad? Solamente contemplando el maravilloso panorama de las estrellas, podía convencer al se humano de la verdadera existencia de un Ser Sobrenatural, decidle Dios, Universo, Natura, ¡OH, quería estar viva, realmente viva! abrazar la noche, vivir y sentirme libre….Más, ¿Qué es la verdadera libertad? ¿Donde podía encontrarla?

Tan claramente como había huido el sol detrás de los picos de las montañas, la pálida luz de la luna se balanceaba bajo el firmamento, descubriendo inmensas extensiones donde la hierba plateada, blanca y gris, reía y oscilaba como un suspiro inquieto. Las hojas de los árboles, brillaban como un chisporreteo de fuego al agitarse con el viento sus ramajes, sus sombras estallaban misteriosamente al pie de los tronco.

Levante la cabeza, mire el firmamento, quería contar las estrellas que brillaban como diamantes, y no fui capaz, eran tantas como gotas de rocío en una tela de araña, los luceros, daba la impresión que se encendían y se cerraban en un ritmo eterno, como si fueran ojos que observaban el mundo.

Los únicos ruidos eran los del viento cuando hacían balancear las ramas de los árboles y alguna queja de los pájaros medio dormidos al interrumpir su sueño, y el fuerte aroma de los pinos.

Cerré los ojos, y pensé. Todo en un conjunto es un gran misterio….


Mercé Cardona

1-3-2009

1 comentario:

Sandra Figueroa dijo...

Amiga, que lindo ver con tus letras, que bella tu alma. Besos, cuidate mucho.