martes, 14 de abril de 2009

UN ENCUENTRO FUGAZ

UN ENCUENTRO FUGAZ



Es el primer día de primavera. Todo mi cuerpo me pedía a gritos salir saltar y gritar con unas locas ansias de correr y vivir. Así ha sido. He notado que el cielo de primavera, no es tan azul como el del invierno ni tan hermoso como el de otoño, pero suspende sobre las grandes praderas y las enormes montañas una promesa tierna y se emociona al sentir el crujido del aire que se estrena a asimismo en cada segundo.

Camine largo rato en silencio. En el aire ya se percibía el olor de la tierra húmeda, los árboles empezaban a tener las hojas de un verde chillón, y apuntaban radiantes las primeras flores, la luz reluciente del sol se atenuaba en diferentes tonalidades. De pronto en un claro del bosque donde se alza un enorme castaño, me recordó mi encina que tengo en el jardín, me acerque, primero lo acaricié con la mano, después apoye mi mejilla en su corteza, y percibí toda la energía en mi ser….

El cielo estaba limpio, el sol hacia esfuerzos para calentar, mientras la primavera se insinuaba en el aire como el velo de una novia dispuesta a llegar a tiempo a la ceremonia de su boda. Mi imaginación se desbordo, ¡Era todo tan hermoso, tan fantástico tan irreal como un sueño de hadas!

No se el tiempo que pasó, la tarde se fundía detrás de una finísima neblina teñida de colores, a lo lejos apareció un ser difuminado era como si hubiese bajado del firmamento para pernoctar en la tierra, se acerco, me acaricio la cara con suavidad. Lo mire muy despacio, muy adentro, hasta el fondo de sus ojos, tan azules como el mar cuando esta tranquilo, y en ellos vi, la grandeza de su alma….


Mercé Cardona

10-4-2009

1 comentario:

Sandra Figueroa dijo...

Amiga, que gusto que estas aqui de nuevo, no te preocupes si no puedes visitarme, espero se resolviera tu problema, un gusto leerte. Que bellas tus letras, como siempre, me invitas a cerrar los ojos y soñar. Besos, cuidate.