Dormiros luceros míos,
rayos de luna,
dormiros que yo os canto,
junto a vuestras cunas,
que el día que nacisteis
nacieron todas las flores,
y cantaron los ruiseñores,
nietas y nieto, mis dulces tesoros,
sois como las mariposas,
que van de rama en rama.
Sois la dulce alondra,
que canta cada mañana.
Vuestros cuerpos se están formando
como el árbol y sus ramas.
Yo me siento muy feliz, y
triste porque se me va
vuestra infancia.
Los temores que hoy me afligen,
son por vosotros.
Que no haya tantas injusticias,
ni guerras ni hambre.
Niatas y nieto mis dulces querubies.
Deseo que seais muy felices,
los días venideros, y cantéis
como la alondra cada mañana....
Recuerdos, tristes, y alegres al veros hechas unas mujercitas y un noble hombre.
Pensaba no gozar de vosotros, pero aqui sigo al pie del cañón.....
Mercé Cardona
24-11-2010





