lunes, 5 de marzo de 2018

                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                      
                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                            
                   
                                DÍA INTERNACIONAL DE LA MUJER

La mujer no ha ganado gratuitamente los lugares que hoy en día. Día internacional de la mujer ,reivindica y reconoce los derechos de las mujeres trabajadoras, a partir de un hecho trágico que costó la vida de casi un centenar y medio de obreras textiles, un 8 de marzo a principios del siglo pasado. Más de un siglo después, el día de la mujer continúa inspirando poemas, que encierran profundos mensajes en defensa de los derechos, del mal llamado sexo débil…
Las mujeres no miden los sacrificios ni los demás.
Una mujer con imaginación, es una mujer que no solo sabe proyectar la vida familiar y la de una sociedad, sino también el futuro de un milenio.
A un falta mucho por hacer.
¿ porque tantos asesinatos ¿
¿ porque tantas violaciones ¿
Hasta que todos los hombres no entiendan que todos somos seres
humanos, que su pareja tiene los mismos derechos que ellos…
eso les cuesta mucho de entender. (por suerte no todos son iguales)
En fin seguiremos luchando como es nuestro deber.


Merce Cardona

viernes, 2 de marzo de 2018



                              FASCÍNANTE  AVENTURA


Salí de buena mañana, ande por senderos desconocidos, vi un grandioso árbol, me recosté en su acogedor tronco, mientras me dejaba envolver por la sensualidad de aire fresco y perfumado. El viento bajaba débilmente desde las altas cordilleras. Me sentía alejada de mi cuerpo, como si me contemplara desde fuera. Permanecí absorta en la contemplación del hermoso paisaje indiferente hacia todo lo que me rodeaba. Me levanté y seguí mi andadura.

De pronto asomo en el cielo una nube blanca, me recordó un plato de nata, cruzo el cielo y por un instante sin ningún miramiento cubrió el sol y echo un manto de sombra sobre el camino. Las copas de los árboles parecían más altas, y cerraban la senda de la tierra como un teclado artificial. El camino giraba con curvas de serpiente y no parecía tener fin. Mire el cielo, las nubes corrían enloquecidas empujadas por el viento que de repente empezó a soplar, lo hacían en grupos de pequeñas bolas de algodón. Tapaban y descubrían el sol, daba la sensación que el cielo proyectaba sobre la tierra un fuego de luces y sombras. Una ardiente brisa arrojaba sobre mi cansado ser el calor del medio día. Busque una sombra, me estire toda yo debajo de un hermoso abeto, cerré los ojos. Recordé un relato de un abeto y me sentí VOLAR….

Cuando aterricé, empecé a bajar. El descenso termino en un camino casi enterrado en una hondonada del terreno. No atinaba donde me encontraba. Atravesé unas plantaciones. Las hierbas salvajes, crecidas en un campo que llevaba tiempo sin cuidar, se enredaban en los vigorosos troncos, mientras las verdes y anchas hojas trepaban a la altura poniendo sobre la tersura del cielo un manchón color mineral. De algunas plantas colgaban una especie de racimos de uvas,   pesadas estructuras carnosas que tal vez nadie llegaría a recolectar. Pues era un lugar salvaje donde no pasaba ningún ser viviente. Solo yo me arriesgue porque me gusta la aventura.


¡Valió la pena! Lo que  visualice, fue tan  inmenso que ¡Jamás podré olvidar, el aire tan puro que respire,  y la paz que allí reinaba, nadie me lo podrá quitar!…..   Mercé Cardona  

sábado, 24 de febrero de 2018





                                      MI FRONDOSO ÁRBOL

He subido a la colina, mi árbol sigue ahí, lo he mirado amorosa, y le he dicho con pesar. ¿Hacia tiempo que no me fijaba en ti?, tus famélicos brazos, parecen pedir ayuda, sin abrigo verde y tu majestuosa copa más delgada y alta.

Siento frío y una gran tristeza al mirarte. Recuerdo el verano, apoyada en tu tronco, leía, y a   veces mis ojos se deslizaban para admirar las floridas praderas llenas de colores y tu ramaje de un verde reluciente cuando el sol se deslizaba por entre tus ramas, al caer la tarde, la ramada de pájaros acudía a ti y antes de dormirse te cantaban la canción inolvidable para ti y para mí. Eran unos instantes llenos de ensueño.

Estabas situado delante de las grandiosas montañas. Ahora, desean traspasarte porque ya eres viejo. El río bajo tus pies….por la noche, esas noches profundas, serenas, la obscura bóveda y la luna tras de ti. Sabias que te admiraba y coqueteabas, dejando que tus hermosas ramas se reflejaran en las transparentes aguas, bañándose en chorros de oro y plata.

¿Qué nos pasa a los dos? ambos  descuidamos las cosas, tú, tus hojas, yo, mis ilusiones,  mi entusiasmo, mis sueños. Los años no pasan en balde. Miro el cielo, las primeras estrellas ya relucen centellantes, tienen vida, unas nacen, otras mueren. La luna de pronto asoma la nariz por entre tus ramas, respiro profundamente, mi corazón late con fuerza, me siento revivir, tengo  ganas de volver a reposar mi cuerpo en tu tronco, y entre tú y yo nos daremos energía para renacer, admirar la hermosa soleada primavera que te viste de nuevo y volverás a presumir en el mismo río que te mira porque es tu espejo.

Yo nunca dejare que te alejen de mí….¡ Nos sentimos jóvenes!
Merce cardona



Mercé Cardona

jueves, 15 de febrero de 2018





      D I A   D E    N I E V E

El cielo es de un gris casi negro,
y como diáfano, con pinceladas
oscuras,  cenizoso que adornan el
grandioso  firmamento.

Un viento helado, huracanado
corre ligero como un pájaro.
arrollando todo aquello que se
encuentra en su paso.

Del cielo caen estrellas de nieve,
estrellas blancas,  que serpentean
ligeras y se embrollan con la helor
del viento.

El cielo es liso y sigue canoso y una
inercia embriagadora, envuelve todo
el barrio viejo, que se va cubriendo de
un blanco mantel.

Los flecos de nieve, cada vez son más grandes,
bajan contentos, bailando una danza caótica
al son del viento, que los hace revoltear.

Tejados, calles, y coches están rellenos
de blanco, el barrio descansa del gran
tragin, bajo el gran mantel.

Milagro de nieve, alegría de los pequeños que
 nunca habían visto tanta maravilla y por unos
 momentos es como un cuento de un paraíso.

Todo es quietud, todo esta helado,
Detrás de los ventanales, es bonito
De contemplar el bello paisaje y los
Flecos que van bajando.

Pero, para los que viven bajo el cielo
Sin ventanales, ni calor, ni comida,
Es un infortunio, que nosotros no lo
Podemos comprender…

Cuesta mucho ponerse en la piel del otro


Merce Cardona 

lunes, 12 de febrero de 2018


                 M E L A N C O L I A


Paseando por un camino, una mezcla de olores de
 pinos, abetos, romero y mil plantas mas, penetran
dentro de mi ser. Del pensamiento del olvido, he recordado
tu querida y amada imagen.

Ho! que hermoso y agradable seria, tenerte hoy aquí,
respirar esta fragancia que se introduce dentro de mi,
gozar del bello panorama que mis vista observa, ondulantes
caprichosas las montañas de Montserrat.

Disfrutar de esta paz, del silencio que me envuelve que
solamente es roto por el cántaro de los pájaros i su bello
trinar, mientras saltan contentos por estos árboles i sus
bellos ramajes…

Que sublime es la natura, la paz, sus olores y el  aire
que te acaricia, mientras paseas tranquilamente. Un gran
contraste, con la  locura de las grandes ciudades, de los seres
que caminan sin saber porque ni donde van.

Que hermoso seria, tenerte amigo a mi lado, disfrutar
del bello paisaje, percibir tu dulce mirada de ojos de
color de mar, de ese mar que tanto quiero y que a ti me
hace recordar.

Paz, amor y silencio, de ese silencio que todo lo envuelve
y te hace soñar. Muchos no pueden, o no saben saborear,
pasan de largo, ¡ Que pena me dan ¡

Día claro, sereno y transparente.
El olor a bosque llega hasta a mi.
Olor de romero, pinos y abetos se
filtran por todo mi ser, como una
dulce caricia del amante que no
tengo…



Merce Cardona

viernes, 9 de febrero de 2018




                      DELIRIOS

Escuchaba las cuatro estaciones de Verdi,
Con suavidad su mano acariciaba todo
Mi ser, me ruborice….

Lo deje seguir, de pronto sentí lo que jamás
Hubiese soñado. Sonaron campanillas, la música
Seguía tocando, se filtraba dentro de mí, todo mi ser
Voló por el espacio, perdí la noción del tiempo.
Una gran sacudida exploto en todo mí ser.

¡Era eso que llaman amor!

BENDITO SEA EL QUE LO INVENTO.

¿Lo soñé?

NACI DEMASIADO PRONTO…..


Merce Cardona

sábado, 3 de febrero de 2018

MI VIDA TOMO OTRO RUMBO

Era una hermosa mañana. Los rayos del sol, de un rojo primigenio, aparecieron sobre las cumbres y atravesaban la espesura del bosque como si pasaran a través de los vitrales de una catedral, y la neblina subía al encuentro del sol, por todas partes llegaba hasta mí el rugido secreto de los torrentes, que probablemente llevarían películas de hielo arrancadas de sus remansos.

Un lugar extraordinario para pensar. Me senté apoyada en el tronco de un gran árbol. Del fondo de la memoria recordé a un ser extraordinario que se cruzo en mi vida. Era un nómada. Viví momentos fuera de lo corriente. Me contó su vida, una vida de despilfarro. Hasta que un día arto de todo optó por dejarlo todo. Y siguió. Yo traicione mis cimientos. Me había convertido en un ser que solo aspiraba en poseer, en tener y hacer dinero, hasta que me di cuenta de que el dinero me poseía a mí, era un esclavo del sistema. Y siguió. Traicionamos a la ciencia con nuestras verdades absolutas, traicionamos a nuestros alumnos con nuestra incapacidad para escucharlos, traicionamos a la naturaleza con nuestro desarrollo, traicionamos a la humanidad cuando levantamos la bandera de que somos judíos, palestinos, americanos, europeos, chinos, blancos, negros, cristianos, musulmanes. Todos tenemos a un Judas alojado en nuestro interior. Especialistas en esconder sus sentimientos debajo de la alfombra del activismo, la ética, la moral, la justicia social. Y siguió. Tome conciencia de que estaba traicionando mis cimientos, necesitaba encontrar los fundamentos de mi personalidad. Fue entonces cuando lo deje todo para encontrarme a mi mismo. No fue fácil….

No lo he vuelto a ver. Desapareció de mi vida, pero me dejo un legado. Ver la vida con otros horizontes, para mí fue una fuerza interior que todavía llevo dentro de mí. Es mi sostén, mi fuerza, mi imán….


Merce Cardona