jueves, 15 de febrero de 2018





      D I A   D E    N I E V E

El cielo es de un gris casi negro,
y como diáfano, con pinceladas
oscuras,  cenizoso que adornan el
grandioso  firmamento.

Un viento helado, huracanado
corre ligero como un pájaro.
arrollando todo aquello que se
encuentra en su paso.

Del cielo caen estrellas de nieve,
estrellas blancas,  que serpentean
ligeras y se embrollan con la helor
del viento.

El cielo es liso y sigue canoso y una
inercia embriagadora, envuelve todo
el barrio viejo, que se va cubriendo de
un blanco mantel.

Los flecos de nieve, cada vez son más grandes,
bajan contentos, bailando una danza caótica
al son del viento, que los hace revoltear.

Tejados, calles, y coches están rellenos
de blanco, el barrio descansa del gran
tragin, bajo el gran mantel.

Milagro de nieve, alegría de los pequeños que
 nunca habían visto tanta maravilla y por unos
 momentos es como un cuento de un paraíso.

Todo es quietud, todo esta helado,
Detrás de los ventanales, es bonito
De contemplar el bello paisaje y los
Flecos que van bajando.

Pero, para los que viven bajo el cielo
Sin ventanales, ni calor, ni comida,
Es un infortunio, que nosotros no lo
Podemos comprender…

Cuesta mucho ponerse en la piel del otro


Merce Cardona 

2 comentarios:

CHARO dijo...

Precioso escrito con un final que nos tendría que hacer reflexionar muy seriamente.Besicos

boscatge dijo...

Diu la dita que no plou mai a gust de tothom. Un poema molt adient pel temps que ha fet aquest dies, bonic pels que tenen casa, trist pels que viuen al carrer.