D I A
D E N I E V E
El cielo es
de un gris casi negro,
y como
diáfano, con pinceladas
oscuras, cenizoso que adornan el
grandioso firmamento.
Un viento
helado, huracanado
corre ligero
como un pájaro.
arrollando
todo aquello que se
encuentra en
su paso.
Del cielo
caen estrellas de nieve,
estrellas
blancas, que serpentean
ligeras y se
embrollan con la helor
del viento.
El cielo es
liso y sigue canoso y una
inercia embriagadora,
envuelve todo
el barrio
viejo, que se va cubriendo de
un blanco
mantel.
Los flecos de
nieve, cada vez son más grandes,
bajan
contentos, bailando una danza caótica
al son del
viento, que los hace revoltear.
Tejados,
calles, y coches están rellenos
de blanco, el
barrio descansa del gran
tragin, bajo
el gran mantel.
Milagro de
nieve, alegría de los pequeños que
nunca habían visto tanta maravilla y por unos
momentos es como un cuento de un paraíso.
Todo es
quietud, todo esta helado,
Detrás de los
ventanales, es bonito
De contemplar
el bello paisaje y los
Flecos que
van bajando.
Pero, para
los que viven bajo el cielo
Sin
ventanales, ni calor, ni comida,
Es un
infortunio, que nosotros no lo
Podemos
comprender…
Cuesta mucho
ponerse en la piel del otro
Merce Cardona

2 comentarios:
Precioso escrito con un final que nos tendría que hacer reflexionar muy seriamente.Besicos
Diu la dita que no plou mai a gust de tothom. Un poema molt adient pel temps que ha fet aquest dies, bonic pels que tenen casa, trist pels que viuen al carrer.
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