domingo, 14 de enero de 2018


              T A R D E    D E   V E R A N O


Calurosa tarde de verano, el sol va escondiendo
su reluciente rostro, detrás de las montañas, las
nubes que danzan bajo el firmamento, se van tiñendo
de rojo bajo el cielo azul, poco a poco, van cambiando
de tonalidades.

Una nube, de forma alargada e irregular, da la impresión
que por sus puntas tan rojizas parecen lenguas de fuego..
En la llanura, campos de naranjos miran hacia el firmamento,
y sol, montañas i campos se funden en la cerrazón de la noche
y todo es silencio y calma…

Yo en mi coche, paso deprisa, admirando el paisaje, en mí
interior se va apoderando  una gran paz, ¡Es tan inmensa
y hermosa la natura!, Que jamás dejare de admirarla, tristeza, desazón todo de sentimientos envuelven  mi  mente, por no poder compartir estos instantes con mi amores…

De pronto, pienso, que no debo de aferrarme a nada ni a nadie. Disfrutar del momento presente. Ser yo misma.
Ya tendré tiempo de tenerlos a ellos. La vida es larga ellos
son jóvenes, y rezo para que algún día aprecien lo hermoso
que es el paso por este Planeta…



Merce Cardona

4 comentarios:

CHARO dijo...

Bonito escrito con una hermosa conclusión.Besicos

Adriana Alba dijo...

Hermoso!
Un fuerte abrazo y todo lo mejor en éste flamante 2018.
Besos.

Ricardo Tribin dijo...

De acuerdo contigo, muy querida amiga Merce en que no debo de aferrarme a nada ni a nadie.

Un fraternal abrazo!!!

Carlos V. dijo...

Un placer leerte, como siempre.
Un abrazo.