T A R
D E D E V E R A N O
Calurosa tarde de verano, el sol va
escondiendo
su reluciente rostro, detrás de las
montañas, las
nubes que danzan bajo el firmamento, se
van tiñendo
de rojo bajo el cielo azul, poco a poco,
van cambiando
de tonalidades.
Una nube, de forma alargada e irregular,
da la impresión
que por sus puntas tan rojizas parecen
lenguas de fuego..
En la llanura, campos de naranjos miran
hacia el firmamento,
y sol, montañas i campos se funden en la
cerrazón de la noche
y todo es silencio y calma…
Yo en mi coche, paso deprisa, admirando
el paisaje, en mí
interior se va apoderando una gran paz, ¡Es tan inmensa
y hermosa la natura!, Que jamás dejare
de admirarla, tristeza, desazón todo de sentimientos envuelven mi
mente, por no poder compartir estos instantes con mi amores…
De pronto, pienso, que no debo de
aferrarme a nada ni a nadie. Disfrutar del momento presente. Ser yo misma.
Ya tendré tiempo de tenerlos a ellos. La
vida es larga ellos
son jóvenes, y rezo para que algún día
aprecien lo hermoso
que es el paso por este Planeta…
Merce
Cardona

4 comentarios:
Bonito escrito con una hermosa conclusión.Besicos
Hermoso!
Un fuerte abrazo y todo lo mejor en éste flamante 2018.
Besos.
De acuerdo contigo, muy querida amiga Merce en que no debo de aferrarme a nada ni a nadie.
Un fraternal abrazo!!!
Un placer leerte, como siempre.
Un abrazo.
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