miércoles, 11 de enero de 2017

DIABLURAS


 

 

DIABLURAS

 

Al lado de mi casa Vivian unos vecinos jóvenes como yo y mi hermano, no recuerdo el motivo. Estábamos castigados sin salir todo el día de casa. Los vecinos querían jugar y nosotros también.

 

En nuestro patio había un trastero, el techo lindaba con la terraza de los vecinos, una pared bastante alta lo separaba, los niños vecinos tiraron una cuerda y nosotros atamos una silla, yo era muy traviesa, me senté , los niños tiraban y yo como si fuera un pájaro volé hasta su terraza, después subió mi hermano. Jugamos toda la tarde y nos divertimos a lo grande. Sin pensar en nada más que en nuestros juegos.

 

Mi madre le sorprendió tanto silencio, salió al patio y al no encontrarnos se imagino ves a saber que…. Empezó a gritar y llorar, nosotros mudos durante un buen rato, molesto, por habernos interrumpido el juego tan divertido. Por fin descubrió la silla y la cuerda. Nos vino a buscar y la reprimenda fue gorda. Nosotros dos no entendíamos el porqué de tanta tontería…..

 

Ahora cuando lo recuerdo, aun no entiendo como fuimos capaces de subir toda la gran pared, se podía haber roto la cuerda y hacernos mucho daño. Mas los niños no ven el peligro.

 

Siempre tendríamos de ser intrépidos, hacer las cosas sin pensar demasiado, pues a veces no actuamos por miedo de hacer el edículo o el fracaso.

 

Merce Cardona.

3 comentarios:

CHARO dijo...

yo también fui traviesa e hice cosas parecidas que no me explico cómo no me rompí nunca un hueso con todas las caídas que tuve.....recordando la infancia nos damos cuenta de lo bien que lo pasábamos antes y cómo desarrollábamos nuestra imaginación sin que nos hicieran falta la tecnología que ahora usan los niños.Besicos

boscatge dijo...

Els records de l'infància són pura màgia.

Conchi dijo...

Cuando somos niños no vemos el peligro, yo hice también de las mías en la infancia. So recuerdos muy emotivos.

Besos.