sábado, 19 de marzo de 2016


                                                   UNA LECCIÓN

Estaba relajante, sentada mirando el mar de un azul intenso, a la lejanía unas diminutas barcas se divisaban balanceándose al compás de las inquietas olas. Observe unas chicas que afanosas, construían un gran castillo de arena, con sus caminos, y unos puentes difíciles de hacer.
Cuando terminaron, lo contemplaron con satisfacción y orgullo, y gritaron, ¡Lo conseguimos! De pronto una gigante ola se abalanzo sobre el castillo, reduciéndolo a un montón de espuma y arena.
Pensé que después de tanto esfuerzo se pondrían a llorar, más no fue así, empezaron a reír y correr por la playa con toda la alegría de mucha juventud. Se miraron y dijeron SI, y empezaron con la construcción de otro castillo….
Dentro de mí, tuve la certeza de haber aprendido una buena lección.
Nosotros los adultos desperdiciamos mucho tiempo de nuestra vida, construyendo alguna cosa, conseguir un sueño a veces imposible, gastando una gran energía.
De pronto, llega una ola sin previo aviso y lo destruye todo, y es entonces cuando uno se desespera, se hunde, se revela. Piensa en su mala suerte. No hacemos como las niñas, “levantarse, sonreír, y empezar de nuevo”.
Lo que nunca se rompe es la verdadera amistad, el amor, el cariño y las manos unidas de aquellos que son capaces de hacernos sonreír….

Merce Cardona

14-2-2016

5 comentarios:

EL AVE PEREGRINA dijo...

Mercedes, vaya desilusión que se llevarían pero una buena lección dieron al comenzar de nuevo la tarea. Es verdad que en el trayecto de la vida son muchas las desilusiones que llevamos y cuantas veces desistimos en comenzar otra vez, por miedo. Tomemos ese ejemplo.
Gracias por esta reflexión.
Feliz fin de semana.

Un abrazo.

Anónimo dijo...

En realidad en tu relato hay una bella y profunda reflexión.
La juventud Divino tesoro, tiena otra fuerza, visión y empuje para seguir adelante.
Los años nos van robando todo eso y no debería de ser así, deberíamos de tener entusiasmo y ganas de seguir hasta el último instante.
Pero la mayor parte del tiempo nos sentimos cansados y rotos por la lucha diaria.
Muy hermosa reflexión.
Un buen fin de semana y un abrazo.
Ambar

CHARO dijo...

Es verdad, hay que seguir el ejemplo de esas niñas.Una bonita reflexión.Besicos

Deray dijo...

Que buena entrada Mercedes, me ha encantado el mensaje que encierra y la invitación a reflexionar. En esta vida hay que arriesgar para conseguir muchos de los sueños a los que aspiramos y además hay que ser positivos. La incertidumbre y sobre todo el miedo a veces nos hace estancarnos cuando en realidad lo importante es continuar. Hay que continuar a pesar de las olas gigantes y las tormentas que vengan,siempre hacia delante. Mi madre siempre decía hay que echarle valor a la vida, y cuánta razón tenía...

Un beso y mi cariño amiga

sabores compartidos dijo...

Por desgracia a veces hay demasiadas olas que rompen los sueños o las uniones que parecen más fuertes pero nos queda el consuelo de tirar para delante sea como sea.
Me gustó tu post y espero que vuelvas por mi casa.
unos besotes y feliz semana