¿TODO ESTA
ESCRITO?
Una madre y su
hija, que estaban pasando un mal
momento, debido a que ella hacia poco había salido de un centro de
recuperación, para desconectar, fueron a casa de una amiga cerca de la
playa.
La hija, no
conectaba con el ambiente sano que en la casa y el pueblo se respiraba, y
dijo.
Deseo
bailar.
La amiga
contesto
Cerca de aquí
hay una discoteca, que esta muy bien.
Contesto ella.No, deseo ir a la capital, y nadie puede detenerme,
tengo dieciocho años, soy mayor y se lo que me hago.
La madre se le
encogió el corazón, sabia que ella no podría detenerla, la dejo
marchar…
Estevo cuatro
días sin saber de ella…. No se desespero, recordó frases de un libro el cual
decía. No debemos ser esclavos de nadie, la libertad consiste en no depender de
nada ni de nadie, la felicidad solo la encontrarás en tu interior, aprende a no
padecer, primero descubre que pasa, padecer sin saber el porque es un
sufrimiento desperdiciado. Pierdes energía y nada te
aportara.
La hija
volvió, le contó que había conocido a un chico encantador, bien plantado, ojos
negros, y locamente se enamoraron. Se fue a vivir con él.
El instinto de
madre raramente no falla, algo extraño noto cuando ella se lo presento. Paso un
tiempo, ella notaba que su hija no estaba bien, pero no dijo nada, sabia por
experiencia que nada sacaría si preguntaba.
La hija
volvió, esperaba un bebe, dijo que quería tenerlo, que eso seria su salvación,
había caído en el pozo negro otra vez, y con su hijo estaba segura que saldría
otra vez.(resulto que el era un
camello)….
La madre le
hizo todas las reflexiones necesaria, mas ella siguió adelante.
Un día del
cielo bajo una hermosa niña, cabello negro, regordeta, en fin un regalo de Dios.
La abuela llena de ilusión le confecciono una linda camita, unos vestiditos
preciosos. Y le dijo, hija, ahora tienes que ser tu la responsable de tu hija,
ella contenta dijo que si….
La felicidad
no tardo mucho en desaparecer, así también la responsabilidad de la madre.
Empezó a salir de noche, llevándose a la niña, iba de bar en bar, conoció a otro
que también se encontraba dentro del pozo negro…. La abuela dijo, mira tu sal,
pero deja la niña en casa.
Resultado, la
madre un buen día voló, quería ser libre, y dejo a la
niña,
¿Quién cuido
de la niña?¡ Pues la buena
abuela!
Ella sola la
educo, la niña creció la madre volvió. Cuido de su hija unos días, y volvió a
volar, libre como un pájaro. Son seres irresponsables, y se dejan atrapar por la
vida fácil…
Los años
fueron transcurriendo, la niña hizo seis años. Un buen día claro y transparente,
la madre volvió, y esta vez jamás se marcho.
Lo paso muy
mal, al fin reconoció que la droga es como un flechazo, al principio te llena de
felicidad, pero con el paso del tiempo, para muchos solo te causa problemas,
ellos llaman amor, lo que no es amor.
Se me olvidaba
un hecho importante de esta historia.( la abuela nunca
dejo de perder la esperanza) Mas su pregunta es.
¿Es el
destino? ¿Está todo escrito? Esto es un dilema que nadie es capaz de
contestar….
SI ALGUIEN LO
SABE. Que me lo haga saber, yo no soy capaz de encontrar respuesta. Pues por mas
que uno haga, lo que tiene que pasar pasara…..
Mercé
Cardona

10 comentarios:
Mucha parte puede estar escrita... pero nosotros podemos cambiar nuestro destino si somos verdaderamente responsables y no escondemos la cabeza bajo el ala...
Debemos aprender a discernir.
Un abrazo.
Gracias.
Así es, y sólo así seguimos el camino ya marcado, si lo rechazas y te tuerces, la vida te empuja y te vuelve a la senda por la que has de caminar y aprender lo que te toque por ese periodo de tiempo, muy instructivo, tu relato.
Un abrazo.
Ambar
¡Hola, Merce!!!
Bueno, no sé hasta que punto tiene que ver el destino: Pero algo si tiene que ver.
Quizá el destino la empujó ese día salir y tropezar con el mal. Luego, depende nuestra cabeza, de nuestra fuerza de voluntad a hora de elegir que camino tomar. Pues Dios no da dos a elegir: Y cerebro para pensar, para que uno se pare a meditar. Y sí por encontrar el mejor de los caminos.
Ella, creo qué, después de una experiencia equivocada, optó por coger el buen camino y, me alegra como si mi hija fuera.
En esta vida todo se puede cambiar, hábitos, formas de pensar... menos el destino, que también debemos llevarlo de la mano, para que no se tuerza.
Es un texto como un libro abierto para leer y reflexionar.
Ha sido un inmenso placer. Gracias por tu visita que agradezco de corazón.
Te dejo mi cálido abrazo y mi estima. Feliz fin de semana.
Bueno, aleccionante y reflexivo tu texto sobre esta mujer hundida en la droga. UN abrazo. Carlos
Así es ,Mercedes. Mi forma de pensar es que: la vida nos ofrece dos caminos, uno es el mal y el otro es el bien, ahí queda, cada cual es libre de tomar el que desee. Se debe ser sensato y coger el camino que nos aconseja los mejores consejeros...son nuestros padres.
Preciosa historia aunque triste y tan real pero muy bien contada.
Un abrazo. Feliz fin de semana.
Lola Barea.
¡Hola! gracias por la visita. Una historia real como la vida. La juventud tiene que caer en la piedra, creen que saben mucho y al final menos mal que las madres siempre estamos para lo que haga falta...
Si existiera el destino no seríamos libres y yo creo que somos libres para elegir un camino u otro, lo que ocurre que las circunstancias si influyen...
Un saludo afectuoso
Hola Mercè, he llegado hasta tu blog y me gusta, así que si me lo permites me quedo en él. Un relato muy triste el tuyo, la droga es uno de los grandes males que tenemos.
Un abrazo.
No sempre els camins que emprenem són els més encertats.
Mi muy querida Merce.
Dice el refrán " La esperanza es lo ultimo que se pierde "
Me encanto tu post.
Un abrazo grande.
A veces no es la edad sino la madurez para tener nuestros hijos. La responsabilidad que implica traer a alguien al mundo, dar vida a la vida es algo tan importante.
Por suerte esa niña linda tuvo a su abuela y la madre a su madre.
Besos y abrazos y lo mejor para tu vida.
mar
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