jueves, 25 de septiembre de 2014



H U M I L D E

Una blanca nube danzaba bajo

El cielo azul, una lágrima se deslizo

Al observar el mundo sin control,

Uniéndose con el infinito mar.

¡Cuanta agua ¡ Exclama.

¡Que extensión! Yo no soy nada.

Me siento pequeña, me lleno de rubor,

Me encuentro encogida.

Una concha que dormitaba tranquila

En las honduras de las enigmáticas aguas

En su seno la cobijo.

La  alimento.

Con el tiempo en una perla se convirtió.

Ahora brilla en un hermoso collar.

¡Tal premio consiguió por ser modesta….



Merce Cardona

1 comentario:

boscatge dijo...

Has tornat i us fet amb amb escrit preciós. Me'n alegro.