H U M I L D E
Una blanca nube danzaba bajo
El cielo azul, una lágrima se deslizo
Al observar el mundo sin control,
Uniéndose con el infinito mar.
¡Cuanta agua ¡ Exclama.
¡Que extensión! Yo no soy nada.
Me siento pequeña, me lleno de rubor,
Me encuentro encogida.
Una concha que dormitaba tranquila
En
las honduras de las enigmáticas aguas
En
su seno la cobijo.
La alimento.
Con
el tiempo en una perla se convirtió.
Ahora
brilla en un hermoso collar.
¡Tal
premio consiguió por ser modesta….
Merce
Cardona

1 comentario:
Has tornat i us fet amb amb escrit preciós. Me'n alegro.
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