sábado, 23 de febrero de 2013

VALLE DE NURIA




VALLE DE NURIA



De buena mañana he subido al tren. ¡Que gozo! El me lleva hasta el Valle de Nuria. Sus enormes montañas son de tonos muy diversos. Hay una gama de colores metálicos y unos verdes de intensidad diferente. A los lados del río en esta época hay los árboles desplumados, que tienen un no se que de deshechos humanos. Este valle cuando la tarde declina, tiene una visión tranquila y dulce. Yo me imaginaba un paisaje triste, pero en aquellos momentos no lo era. Como si volara, el Sol ponía en las cimas una luz dorada.



He ido por el Bosque de la Madre de Dios, he llegado a la cima, era impresionante, he visto volar toda clase de pájaros, felices por encima de la inmensa vegetación, he pasado el día, allí sentada, estaba extasiada al contemplar tanta belleza. El Sol declina, es hora de irse, pero no podía dejar aquello tan inmensamente maravilloso, estaba absorta.



El gran cielo, con la luna pálida en medio. El valle verde rodeado de gigantes montañas limpias de niebla, tenia la simplicidad de una pintura japonesa.¡Pero que grandeza Dios mío! Las aguas de los ventisqueros, que no dejan el río, hacen un zumbido incesante en la gran paz del silencio.





Merce Cardona

2 comentarios:

Ligia dijo...

Has descrito una belleza de imagen, me imagino que sería un placer disfrutarla en persona. Abrazos

Dolors dijo...

Avui no sé que deu quedar de la teva descrpció de la Vall de Núria. Però el més important és la bellesa que n'ha retingut la teva ment.