viernes, 25 de mayo de 2012

                                                 CON MI SILLA AL PARQUE



Hemos ido al parque, hacia años que no íbamos, es maravillo, los árboles de un verde reluciente, las floresde todos colores y un sol radiante nos han dado la bienvenida.

Si, hacia muchos años que no lo visitábamos, los niños eran pequeños, a mi me hacia gozo de llevarlos, el problema era mi gran dolor persistente en la espalda, y lo que empezó con mucha ilusión termino en ser un calvario, cada paso que daba era un sacrificio. Yo me esforzaba, llego un momento que no sabía donde me encontraba. Solamente deseaba llegar a casa para echarme de bruces en la cama.

Han pasado los años, y añoraba mi parque, y hoy hemos vuelto. Más hoy ha sido diferente, he ido con mi silla de ruedas,( no fue fácil me costo mucho aceptar de ir con ella). Pero ha valido la pena, hoy nada me dolía, las cosas eran hermosas, el césped era de un verde reluciente, las flores de todas las tonalidades daba la sensación de un hermoso tapizado, sus cabecitas se alzaban orgullosas hacia el infinito, como si buscaran la paz que los humanos no encontramos…

¡Ho, que hermoso! He contemplado la fauna, los animales, los pájaros, el pavo real con su plumaje bruno bronceado con tonos blancos y la cabeza y el cuello cubierto de carúnculas rojas, uno, el más atrevido se ha acercado a mi para coger un cacahuete que le acercaba con mi mano, se lo ha comido rápidamente, me ha mirado fijamente y pausadamente se ha puesto en medio de un fascinante tapizado abriendo su elegante y majestuosa cola, dando vueltas orgulloso de poder lucir su abanico de brillantes y múltiples colores, realmente daba la impresión de que sabia que era digno de admiración.

Hemos contemplado los ciervos, ágiles, robustos, de cabeza alargada con su cuello musculoso, paseando por una pequeña extensión de tierra. ¡Que feliz que seria corriendo y saltando ágilmente por prados sin límites! pobrecito he pensado, has de quedarte aquí, limitado a tu agilidad,( igual que yo, sentada en la silla, sin poder correr y saltar junto con mis hijos). El hombre te ha llevado hasta aquí, para que los humanos podamos contemplar tu agilidad y rápidos movimientos. Dale gracias a Dios, de que puedas moverte en ese trocito de tierra, aun que para ti sea pequeña.

También nos hemos divertido admirando la rapidez y la gran agilidad de los micos y monos, bajando y subiendo por las cuerdas, las rejas. Es enternecedor contemplar una familia de manos, ver la manera como amorosamente acarician a sus hijos, había una pareja que tenían a su hijo entre medio de los dos, parecía que querían protegerlo del gran barullo que hacían unos cuantos saltarines. Sus ojos pequeños, rápidos, y vivos, demuestran una gran inteligencia, su mirar es penetrante, es el animal que más se acerca al ser humano.

Hemos gozado contemplando el grandioso oso, corpulento, con uñas a los dedos, cola corta, lentos por la tierra, ágiles en el agua, su semblante era de aburrimiento, daban vueltas lentamente por su pequeño recinto, cuando nos han visto se han puesto de pie, esperando que les diéramos alguna golosina, les hemos tirado cacahuetes que rápidamente se han comido. De pronto dentro de mí una gran tristeza se iba adentrando dentro de mí ser. Es el hombre quien los hace vivir contra su voluntad en cautiverio dentro de una gran ciudad…

He sentido lástima por todos los animales, por todos los que hemos admirado, y que se encuentran presos, lejos de su ambiente.

En lo profundo de mi corazón lo encuentro antinatural, están allí expuestos, enjaulados, sin haber hecho ningún daño. Solamente para distraer a los seres humanos…

Me he sentido mal como ser, me he sentido mal haber gozado del espectáculo.

Pero me he sentido libre de poder recorrer todo el parque, admirar las praderas, los árboles, los pájaros libres volando bajo el cielo azul, las nubes danzando alegres bajo el firmamento. Para más gozo una puesta de sol como pocas nos ha deleitado, todo se tiño de varios colores. Y yo sobre mi silla feliz de poder rodar y sin ningún dolor por todo el recinto, con mi compañero y nuestros queridos hijos, ellos satisfechos de acompañarnos y verme feliz sobre ruedas.

Para mi ha sido la libertad…


Mercé Cardona





5 comentarios:

Conversaciones de todo dijo...

Me alegro mucho que fuite alparque, y te hace cojer aire

Carlos Augusto Pereyra Martínez dijo...

Qué grato, que a pesar de tu limitación, hayas vuelto a vivir esa sensación de libertad que se experimenta en espacios abiertos, cuando somos niños. Bello tu texto, expresando tantas emociones y sentimientos. UN abrazo desde Colombia. Carlos

dolors cerdanya guinart dijo...

Sempre la dualitat humana, dos sentiments contraposats. Malgrat l'oposició has trobat el punt d'equilibri.
Una visita, real o fictcia ben explicada.

MAR dijo...

A mi me pasa lo mismo que a ti, por un lado disfruto de todo en el momento ...pero luego me da tanta tristeza de pensar que estan en lugares pequeños, en vez de estar en LIBERTAD.
Un abrazo para ti.
mar

Conversaciones de todo dijo...

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