sábado, 3 de marzo de 2012


                                                            TOSSA DE MAR


Tú inspiras a poetas y artistas, das Paz.

Me encuentro a la cima de la roca. La playa de arena dorada, tranquila, con lenguas de sal que besan la orilla. Desde ese previligiado lugar, vislumbro el horizonte, el volar majestuoso de las gaviotas que dulcemente se mecen sobre las olas, hundiéndose en el mar como flechas para busca su alimento.

Me encanta empaparme de esa brisa tan dulce, abro mis brazos y respiro hondamente. Quiero agarrar estos instantes atrapados en el pensamiento. La soledad del mar la siento como un sueño. Es sol se despereza tímidamente con sus rayos luminosos que lo convierten todo de color.

El agua es tan transparente, se pueden ver los peces deslizándose bajo las aguas, en la cima unas barcas, rojas, blancas, azules se balancean suavemente al compás de las suaves olas.

Si aguzas el oído, escuchas la música que interpretan ellas, si, ellas hablan, cantan, van y vienen, besan la arena y se van, nunca se cansan y en movimiento siempre están.

Mirando el enigmático mar, una se llena de una dulce paz que te hace soñar. Presiento su presencia muy cerca de mí. Si, me mira con sus ojos azules como el mar, como un murmullo su dulces voz me dice.¡No te amargues, no estés triste, no todos los seres piensan igual! Sigue adelante. Yo nunca te dejaré, velare, te querré, te ayudaré, para que cuando nos reencontremos, nuestro amor seguirá….

Querido mar, estoy cerca de ti, veo las olas lamer la arena, veo el agua como un cristal, como una esmeralda, siento la brisa que me acaricia, huelo a sal, a arena, a mar. Mi corazón late. Mi mente protesta. Estoy tan cerca, solo unos pasos y me hundiría en tus aguas,¡Que delicia! Mas el destino que me toca vivir me lo impide.

La arena se interpone como una gran muralla, entre el agua y yo. Más puedo soñar, que tus aguas se deslizan por todo mí ser, que las olas me balancean, que los peces me saludan, y los rayos del sol me iluminan….

Abro los ojos, el mar esta lleno de seres nadando, felices, orgullosos de poder gozar del baño dorado de Tossa de Mar….

Ellos no saben que unos ojos los admiran, ¡seria tan fácil   meterla en el Mar!....

Ponerse en la piel del otro no es nada fácil,¡ hay que pasarlo para entenderlo.!





Mercé Cardona

2 comentarios:

RosaMaría dijo...

Hermoso relato, lleno de imágenes, olores y movimiento. Un abrazo.

Ricardo Tribin dijo...

Precisa narrativa, mi querida Merce.

Un abrazo grande!!!!!!!