viernes, 16 de diciembre de 2011


                          
               FORMENTERA


La brisa llegaba mojada y cálida mientras la

Barcaza se balanceaba sobre las aguas mar adentro.

Yo, me apoye en la baranda de proa, admirando el

oleaje de las olas que escupían millares de estrellas, que

con los rayos del sol, relucían como diamantes.


El viento, levantaba rizos blancos y toda yo temblaba

de emoción al observar semejante belleza que me brindaba

nuestro enigmático y amado mar. El sol, extendía sobre las

cristalinas aguas y enviaba su luz segadora como un fogonazo que quemaba y hacia crepitar todo el océano.

Llegamos a una pequeña isla, parecía un brochazo de pintura sobre el mar color fucsia, (un cuadro digno de Vermeer). Hay pocas luces comparables del atardecer en la hermosa isla, cuando la brisa ha barrido la calina y los seres quedan singularizados en trazos preciosos, rodeados por un aura palpitante. La luz al chocar contra las rocas parecidas al coral, rebotaba en unos tonos rosas contra el mar azul, mientras del cielo descendía una luminosidad de polvos de oro.

Si. Es la hermosa isla de Formentera, que emerge del mar y despliega todos sus encantos, te invita a disfrutar de la pura belleza en estado etéreo de sus playas de finísima arena blanca, un entorno natural que cautiva. Llena de luz con un sol radiante. Observando sus aguas, te sorprende su transferencia de color turquesa y las sutiles coloraciones que van tomando.

En este trozo de cielo, se puede gozar de las puestas de sol más estremecedoras, es como un edén que trasmite sosiego y una gran paz Adentrarte con la barca en sus cuevas, sientes el ritmo de sus entrañas y deja que sus rocas transfieran viejas leyendas de piratas y sus ocultos tesoros.

Si. Recorrer sus costas de la mano de sus vientos templados,
encuentras una gran armonía jamás imaginada. El sol se despide con las olas golpeando tu corazón. Solo tiene una cara oculta: la ansiedad y la nostalgia que produce dejarla atrás. Volver al caos de la gran ciudad, es como despertar de un espejismo….



Mercé Cardona

8 comentarios:

dolors cerdanya guinart dijo...

Enlloc de muntanyes, davant del teu balcó hauries de tenir la mar blava.

Ricardo Miñana dijo...

Hola Mercedes en estas fechas tan entrañables
con mis mejores deseos
¡felices fiestas!.
un abrazo.

Ricardo Tribin dijo...

Ah! las grandes ciudades. Que nutridas, mas que emproblemadas.

un abrazo!!!!!!!

Mucha dijo...

Bello!!!!!!! me gustan tus letras y el arte de las pinturas

Rafael Humberto Lizarazo Goyeneche dijo...

Hola, Mercedes:

Muchas gracias por tu amistad y cariño, Dios te guarde y te bendiga.

¡Feliz Navidad!

Abrazos.

Sandra Figueroa dijo...

Hola amiga, te deseo una magica Navidad y un 2012 lleno de bendiciones para ti y tu familia. Gracias por la amistad que a lo largo de este año que se va me has brindado. Te dejo un fuerte abrazo y un beso. Cuidate mucho amiga.

Ricardo Tribin dijo...

Querida Merce, te invito a visitar mi blog donde encontras mi mensaje navideno.

Juanjo dijo...

Mercedes vengo de ReCOMENZAR Me encantó tu comentario el final de la historia
Y me ha gustado enormemente lo que escribes Un beso grande eres una gran escritora