Este es el titulo de una pelicula que me he tragado hoy, hacia días que no me pasaba la tarde delante de la caja "tonta" pero esta me ha hecho tilín, trataba de un perro y un matrimonio, mientras las imagenes iban pasando delante de mis ojos ,de lo más hondo de la memoria he recordado mi niñez.
Viviamos en una casa de estas antiguas, con su patio, un pozo del que sacabamos el agua, mi abuelo era una persona singular, delgado poco hablador, pero se hacia querer, teniamos un perro que adoraba a mi abuelo, se llamaba Takata, nunca he entendido como los perros conocen la hora del reloj, el sabia exactamente cuando llegaba mi abuelo, lo esperaba junto a la puerta, cuando llegaba todo se convertia en grandes aullidos y saltos de alegría.
El perro era de casa, pero su dueño era mi abuelo, no se el motivo del porque, un día mi abuelo se lo llevo diciendo que no podía tenerlo mas en casa" quizas feu por la escaces de la comido ( eran tiempos de guerra)
se lo llevo andando hasta la montaña cerca de Mollet, allí lo dejo, el volvió en tren de vuelta a casa, y, ¡Cual no seria su sospresa! El perro lo estaba esperando ,al verlo empezp a saltar y lamerlo de alegría, a mi abuelo le resbalaron unas inoportunas lágrimas, se imagino lo que abria corrido para llegar a su hogar antes que el que viajo en tren. nos dijo a todos, "nunca jamás abandoneis a un perro". Es noble, fiel , ama sin litimres, sin ogoismos, sin recompensas.
Desde aquel día, perro abuelo y yo, nunca nos separamos. Cada día nos ibamos de paseo, por los campos repletos de rojas amapolas, subiamos a la cima de la montaña y desde allí contemplabamos el hermoso paisaje que se observaba desde lo alto, el perro parecia comprender todo lo hermoso que tiene nuestro planeta y gozaba junto a nosotros.
Pasó el tiempo, el abuelo enfermo, enfermó de muerte, el perro no se movió de su lado en todo el tiempo que estuvo recluido en cama. Cuando voló al Más Allá. El se puso debajo de la cama,no comio, no bebió, ni hizo sus necesadades, duro tres días y tambien Volo al Más Allá.
Siempre he recordado a este fiel perro llamado Takatá..
Ahora, despues de muchas primaveras, tengo una perrita llamada Kira, nunca se aparta de mi lado, me adora con verdadera devoción.....Le hablo y parece entenderme.
UNA DE MIS PINTURAS Mercé Cardona
6-2-2011


3 comentarios:
son fieles hasta la muerte,son dignos de querer y cuidar como se merecen.Me encantan los animales,les mimo y me siento feliz a su lado, yo también los tengo, no hablan pero basta mirarles para entenderles.
Mercedes, gracias por compartir realidades y vivencias...
Un abrazo.
El perro nos da trabajo siempre hay que dar comida, a los perros y regoger los mojones, lo perros y entiende, pero también hay entrenalo, los perros son amigo del hombre.
Tacata y Kira, que lindo el vinculo que estableces en tu magnifica narrativa.
Abrazos grandes.
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