

ANDADURAS
Anduve hasta lo alto de la pequeña loma donde terminaba el maizal, el camino se hizo más amplio. Delante de mí se divisaba una gran extensión de campos de hondo verdor, unas amapolas lo bordaban con su rojo color. Daba la sensación de un mar salpicicado de estrellas ardiendo.
Mí corazón se dejaba envolver por la blandura de la tarde. En la hora tibia y apreciable, mi voluntad se dormia bajo la sensualidad que transmitía aquel paisaje. Las alta cumbres parecian vigorosos carceleros que guadaban todo el Universo. Algunas mariposas voloteaban sobre unas flores de tonos maravillosos y de los árboles cercanos, llegaba el piar de los pájaros, el aire olía a hierba joven. En los prados pastaban ganados andando con lentitud. Una bandada de palomas grises y blancas al notar mis pisadas alzaron el vuelo con un ruidoso paleteo de las alas.
Seguí andando hasta que encontré un río, quede cautivada por su mormullo y las cristalinas aguas que seguian su andadura junto a la ribera, en algunos tramos crecían brevas y mazos de plantas flamelicas, suelos yernos por donde las aguas, en un cauce poco profundo, corrían rápidas y limpias. En los limites de la orilla se alzaban ramblas poco pronunciadas, sobre la que la mágica naturaleza volvía a gritar su verdor impúdico; de nuevo el bosque las árboledas, los mazisos de flores amarillas y rojas parecian tapices bordados. El canto de los pájaros escondidos en el ramaje,componían un impreciso concierto sobre el ronquido del río. Pense en la gran humanidad desatendida y me vino a la memoria un recital que hacia unos días se leyó enn una conferencia.
Tú eres el Dios de los pobres.
El dios humano y sencillo.
El Dios que suda en la calle.
El dios de rostro curtido.
Por eso es que te hablo yo.
Así como habla el pueblo.
Porque soy el Dios obrero.
El Cristo trabajador.
Cristo nunca dijo que la iglesia fuera una congragación de burócratas. Cristo dijo que habia que hacer: estar próxomo a los pobres. Cosa que solo hacen los que de verdad aman al hombre....
Recorde con tristeza, cuando en mi juventud, luchabamos por la clase obrera y sus injusticias. Y me pregunte al ver el mundo actual. ¿DE QUE NOS SIRVIÓ?
Mercé Cardona
20.1. 2011

5 comentarios:
Creo que la intención siempre es buena, y la lucha siempre lleva a algo, por mas que no podamos cambiar el mundo, siempre sirve nuestro granito de arena.
Me gustaron mucho los detalles del relato.
Querida Mercedes.
Siempre que se lucha por algo o alguien, siempre; siempre vale la pena.
Pusimos entusiasmo, valor, alegría, ímpetu y sobre todo amor y voluntad.
Te quiero.
Querida Mercedes,
Esta magnifico!
Lo de Jesus nada puede ser mas claro que lo que tu has puplicado en este tu regio post.
Un abrazo
Mercedes, que bella reflexion para el alma. Un placer amiga. Besos, cuidate.
SIRVIO...SI.
Lo peor es resignarnos ante el dolor.
Yo creo en Dios...pero no en un Dios perfecto...o sino no habría tanta desigualdad, sufrimiento ni crueldad.
Un abrazo para ti, me gusta mucho el sentido solidario que te motiva a luchar por un mundo mejor.
mar
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