miércoles, 21 de julio de 2010

E N S U E Ñ O

E N S U E Ñ O


El mar, arena bañada por las olas que subían, la lamían y se iban, así, tranquilas hasta perderse en la lejanía. Me senté a contemplar su inmensidad, cerré los ojos, percibí la brisa salada que me acariciaba.

Una neblina fina, descendió poco a poco del firmamento quedando todo difuminado.

Alcance a verlo de lejos. Aquel rostro moreno, fresco de una pureza para admirar. El sombrero negro escondía su cabello de miel y sus ojos negros como un azabache, resplandecían con un brillo ingenuo y malvado, un rey bajado del firmamento. Era perfecto.

De repente olía a lluvia y los grandes relámpagos rompieron un cielo que había pasado a vestirse de espesos y negros noburrones. Un aguacero sin previo aviso bajo del cielo bañándome hasta los huesos.

Desperté de golpe, no atinaba donde me encontraba, una ensoñación me había trasportado quien sabe donde.

Lo vi, no lo vi., soñé, no soñé. Quien lo sabe, a veces la mente juega a reírse de ti….


Mercé Cardona

8-6-2009

4 comentarios:

Sandra Figueroa dijo...

Amiga, aqui de nuevo para disfrutar de tu ensueño. Hermoso escribes amiga. Te dejo un beso, cuidate mucho.

La sonrisa de Hiperion dijo...

Vivir en un mundo de ensueños, tampoco es nada de bueno... Pero a ratos, debe ser maravilloso.


Saludos y un abrazo.

Ricardo Tribin dijo...

Es toda una vision mi querida merce y real!!!

Abrazos!!

Rafael Humberto Lizarazo Goyeneche dijo...

Hola, Mercedes:

Sueño o realidad, es muy bonito lo que hoy nos relatas.

Abrazos.