
E C H I Z O
Han terminado las fiestas, fiestas que para muchos han sido borracheras, desmadre, y sin sentido para algunos, de lo que realmente representan. Pero no llegan a más….
Yo harta de tanto desorden en mi ambiente, donde se duerme de día y se sale de noche, harta de tanta tontería, tontería para mi modo de pensar y de sentir. He salido a dar un hermoso paseo.
Quizás soy egoísta, pero necesito evadirme, hacer algo que me gusta mucho. ¡Ir a ver el mar!
Sentada cerca de una barca que dormitaba junto a la arena plateada, he hundido mis pies, las olas ondulantes se mecían sin descanso. Poco a poco mi alma se queda transportada y vaga por el espacio a hacia otra dimensión….
Que pequeño recipiente de tristeza somos navegando en este apagado silencio a través de la oscuridad, escuchando el monótono repetido e irregular romper de la onda en la playa, el solitario grito de las aves marinas insomnes, y a veces, el lejano traqueteo de una carrasca para espantar pájaros.
Es maravilloso poder admirar un verdoso crepúsculo después de la lluvia, con un reflejo de luz húmeda en la ventana y en pájaro completamente fuera de estación, trinando en los lupinos que goteaban como si fueran perlas que bajaban del cielo.
Cuando mis parpados se abrieron en la oscuridad azul plomizo, y el silencio reinante te invitaba a tener una gran paz. Me levante, mi corazón se lleno de amor, acepte a todos por igual. Y me ame a mi misma con todo corazón….. LO NECESITABA.
Mercé Cardona
7-1-2010
1 comentario:
Merce-
Que bonito relato...
Que sentido...
Que real...
Cuantas veces necesitamos querernos a "nosotras mismas".
Es una buena filosofía de vida.
Un abrazo, grande, grande.
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