viernes, 22 de enero de 2010

ENSOÑACIÓN






ENSOÑACIÓN


Voy caminando a la deriva, no se donde se dirigen mis pasos, solo se que quiero alejarme del bullicio de la gran ciudad.

Una gran explanada se divisa a lo legos, allí dirijo mis pasos. ¡Que bello! Árboles de negrísimos troncos extienden sus ramas hacia el firmamento, hay arbustos, las hojas caídas de los árboles cubren el suelo como una gran alfombra plateada, produciendo un crujido seco los pies de quien las pisa, es placentero.

En el cielo se balancea una luna blanca, de finales de otoño, afilada como una navaja. Ella, forma un circulo perfecto y su resplandor era tan intenso que difuminaba las siluetas y las teñía de ámbar, los grillos iniciaron su canto y mi imaginación se esparció por los airees.

¡Me sentí volar!

Cuando alce la vista miré las ramas de lo árboles, la noche me cegó, por unos instantes perdí la noción de mi cuerpo. Sentí que el firmamento era mi piel y la luna mi corazón que latía allá arriba, en la penumbra, pinceladas doradas que caían del cielo convirtiéndolo todo más maravilloso. Me desabroche la blusa para que la noche se posara en mi cuerpo y con ella la imagen de él que tanto añoro, muy despacio su silueta iba bajando del cielo rodeado de una aureola de luz resplandeciente, aquella luz me permitió verlo junto a mí, tomo mi mano, y suavemente note su tierna caricia en mi piel ¡Dios, estábamos juntos! recordé todos los momentos felices que pase con él. Junto a los recuerdos, el aire humedeció todo mi ser, i note su caricia con su rielar.

Unos pájaros empezaron su revoloteo para encontrar su rama preferida
Era tan intenso su gorgorillo. Que me desperté….

Mercé Cardona

12-8-2009

3 comentarios:

Rafael Humberto Lizarazo Goyeneche dijo...

Hola, Mercedes:

Qué sueño tan bonito, aunque el jolgorio de las aves te haya despertado no deja de ser hermoso y queda una agradable sensación al despertar.

Gracias por las visita,

Abrazos.

Maria Luisa dijo...

Mercé:

Me gusta tu texto, es dulce y a la vez duele...
¿Qué haríamos nosotras sin los sueños...?
Los necesitamos tanto como respirar...
Cuando la vida te ha quitado lo que quieres, duele y mucho.
´
Soñamos, y soñamos y con eso vivimos, sentimos... y hasta quizá somos felices de esta manera.

Un besico muy grande mi querida amiga.

Sergio Lopez(Lely Vehuel) dijo...

Hola,aqui de paso por tu sitio y como siempre tu lugar muy placentero,siempre disfruto mucho de venir y leerte,un agrado tu entrada,te invito a peregrino de sabiduria a peregrinar algo nuevo,mucha luz y hasta pronto...