sábado, 26 de noviembre de 2011










              REFEXSIONAR







Estamos en un situación lamentable, una crisis global como nunca había sucedido. Hay cinco millones de seres sin trabajo, millón y medio de hogares sin ningún ingreso, esto es una lacra para un país, un fracaso para esta sociedad, una tremenda frustración, para los rechazados del mundo laboral. Estamos en una sociedad, que busca la inmediatez en la rentabilidad, que no se cuestionan ni por un momento que las materias primas son finitas y que de pronto se terminarán, que bloquea y obstruye el desarrollo de tecnologías, que van contra sus intereses, aunque estas sean más baratas y respetuosas con el medio natural.



Nos olvidamos que en nuestro pequeño planeta, hay otros seres humanos que están peor que nosotros. Hoy mueren millones de niños de hambre cada año. Debemos pensar un poco más en global, más allá, de donde yo moro, hay personas explotadas por un jornal de miseria, pero que me permite a mi, habitante del primer mundo, disfrutar de precios de ganga, al precio de los excluidos, los de sin rostro, de los pobres, de los últimos.



Yo que soy una afortunada, que habito en la Europa del bien estar, que tengo trabajo, y puedo disfrutar más o menos de una vida digna. Debo pensar si es justa la distribución de la riqueza del bienestar.



Me paro a pensar, si yo soy coparticipe de la explosión de la mitad de la humanidad, si es justo el que yo pueda comer cada día, mientras “otros” carecen de lo más elemental. Empezando por la cultura, el derecho a vivir en libertad, el derecho de tener un pedazo de tierra que cultivar. Debo empezar a trabajar bajo la máxima de “piensa en global y actuar en

local”



La solución no esta en mis manos, más no por eso debo ignorarlos. Mi obligación es buscar soluciones a lo que atañe en mi propia casa, a mi barrio, a mi ciudad, a mi país, pero siempre teniendo presente los problemas que agobian a toda la especie. Si todos trabajamos en esta linea seguro que encontraremos soluciones que serán más justas y que beneficiaran a más….



Yo puedo cambiar el mundo, yo debo cambiar el mundo, es hora ya de que todos empecemos a trabajar en esa dirección, es la única que puede salvarnos de la hecatombe.



Termino con una reflección de Martin Niemöller





Primero vinieron los comunistas, // yo no hable porque no era comunista.



Después vinieron a por los judíos, // y yo no hable porque no era judío.



Después vinieron los católicos, // y yo no hable porque era protestante.



Después vinieron a por mi, // y entonces, ya no quedaba nadie que hablara por mi



Merce Cardona



22-2011

domingo, 20 de noviembre de 2011






INCERTIDUMBRE





Cada época genera sus propias drogas, tengo la cabeza llena de retazos, de voces y de imágenes fulgurantes.



La TV. La radio, los periódicos, no cesan de dar noticias espeluznantes, y por si no fuera poco, películas llenas de violencia,, se sexo, de drogas, y de seres caóticos….



Salgo al jardín, reposo mi cuerpo en una silla, admiro las flores que tanto me embelesan. Me levanto como si me pinchara algo en la silla,



Salgo al camino. Hace un día de principios de otoño, subo por un camino hasta alcanzar unas rocas que rodean el enigmático estanque, me tumbe en ellas y gozo del sol. La fuerza del verano había pasado, sus rayos eran más débiles, su pálida luz más preciosa. Cuando llegara noviembre, las mañanas serian frías, los árboles estarían desnudos y el estanque se vería sombrío. Pero, ese día todavía persistía un calor que hacia que el aroma de la tierra mojada y las hojas secas desprendieran un aroma enriquecedor.



Mire el cielo azul y transparente y pensé. Por precarias que fuesen otras cosas, la naturaleza nunca cambia. Este pensamiento me reconforto.



Mercé Cardona 3-10-2010

sábado, 12 de noviembre de 2011






¿SON FELICES?



En mi adolescencia, conocí a un hombre harapiento, siempre estaba junto a la iglesia, vendía sus dibujos todos colgados de un hilo, me acerque y entable conversación con el. Le conté que yo también pintaba, era mi Jovi,  el me explico que tenía familia, pero lo dejo todo, quería vivir sin ataduras, dormir bajo las estrellas, dormir cuando tuviera sueño, comer cuando tuviera hambre.



Cerca de allí habían construido unos apartamentos los cuales servían para albergar a los sin techo, me ofrecí acompañarlo, allí podría dormir en una cama, ducharse y comer. Me miro con sus penetrantes ojos diciendo. ¡Ni loco me metería en un lugar cerrado!



Lo que quiero odio reconocerlo, pero voy a tener que hacer lo que hizo Mozart, y morir, es estar bien con Dios y no preocuparme por cosas inaccesibles, sólo de cruzar la calle sin incidentes, y dar las gracias. Honra a tu madre y a tu padre, no faltes el respeto a nadie, sé bueno, y puede que la pintura se dé por añadidura.



Le pregunto, que significa Dios para el, pues Dios lo que quiere es que viva dignamente en un hogar, que no desperdicie su talento, pues podría ser un gran pintor, sus dibujos son maravillosos. Mi Dios no tiene nombre---responde---Van Gogh podría ser mi dios.



Me pregunte. ¿Cómo voy a integrarlo al mundo de las normas y las regulaciones, de los códigos de conducta? El no esta atado a nada que no sea su pasión por los dibujos y al mundo al que lo conduce. El ve un pájaro y lo dibuja, ve un árbol una flor una nube, el sol naciente, la luna, las estrellas y se inspira en hacer un fabuloso dibujo digno de admirar, parece que tengan vida.



Y nosotros estamos metidos en una noria que no cesa de girar, llenos de impuestos, de normas, tabú. ¿Serán ellos más FELICES? No se la respuesta….



Mercé Cardona

viernes, 4 de noviembre de 2011

IMPOTENCIA FRUSTACIÓN








                                            IMPOTENCIA, FRUSTACIÓN



Debajo de mi casa, hay un supermercado. Junto a la puerta siempre hay un mendigo, un ser humano sin techo. Toca el violín, no lo hace mal. Me acerco y le pregunto el porque vive así, responde, no tolero estar sometido a las normas de una sociedad, con sus entupidas reglas, sus locuras, su autocracia de superhombres, dictadores, egoístas, fantasmas enloquecidos…. Quiero ser libre.

Del fondo de mi memoria, me viene un recuerdo de cuando yo era una adolescente y tenia un ideal, ¡cambiar el mundo! Fuimos unos cuatro a visitar el Somorrostro, un barrio donde vivían los sin techo, fue una experiencia que jamás olvidare, niños descalzos, llenos de moscas y suciedad, seres tirados por el suelo con ojos desorbitados debido a las drogas que tanto abundaban en aquel infierno. Hombres tullidos, enloquecidos por la guerra donde habían luchado inocentemente por sus ideales, defendiendo su patria.

Me enfurecí pensando en los millones gastados en Irak, mientras muchos veteranos de guerra vivían como animales. Me avergoncé de que en una ciudad que cuenta con una riqueza sin procedentes se haya metido a los desheredados y a los enfermos y niños, en este corral humano. Me frustró mi incapacidad por hacer algo.

Ya llevo muchas primaveras en mis hombros, y muchas veces me pregunto de que nos sirvió en nuestra adolescencia luchar contra un mundo que solo es hacer y no ser….

A los adolescentes de esta generación, les costara mucho volver a los tiempos de escasez,, de privaciones. Ellos lo han tenido todo y no les cabe en sus cabezas que hay una crisis mundial que Dios sabe como terminara.


Mercé Cardona



4-11-2011

sábado, 29 de octubre de 2011

A D M I R A C I Ó N


                                                                 
                                                               ADMIRACION
Contemple el horizonte con mis luceros tristes y vencidos.
Hay infinidad de árboles, todos de diferentes clases, de hojas caduca y de hoja perenne. Hace mucho frío. Camino un rato tocando la corteza, saludando las hojas. Me siento como si no fuera yo, no me gusta estar triste. Decido ponerme en plan positivo, cambio mi chip, cierro los ojos, me siento como flor de loto. Noto mi respiración, cada vez más acompasada….

Ya esta. Me asombro de estar aquí, es como si el mundo se haya abierto. El cielo parece de seda, pausadamente veo llegar el atardecer, ni gris ni plateado del todo, sino una mezcla de colores. Sigo por un camino que llega a una pequeña arboleda. La atraviesa un camino enfangado que sale al otro lado, a un espacio abierto. No me di cuenta de lo alto que estaba. Era asombroso, la ciudad entera diminuta allá abajo, como si alguien la hubiera extendido a mis pies, y, yo, aquí arriba admirando todo.

Una voz me dice, aquí tienes que venir cuando necesites escapar de todo el bullicio que nos están bombardeando, los de abajo, provocados por los arriba.

El planeta hace años que no grita, pero esta perdiendo la paciencia. Ya es hora de nuestro despertar.

El ser humano esta cada vez más caótico.

El Planeta irrumpe. ¡Porque será ¡

Allí abajo podría ocurrir cualquier cosa, pero aquí arriba ni te enteras….


Mercé Cardona

22-11-2011

viernes, 21 de octubre de 2011

FINALES DE OTOÑO



                                                   FINALES DE OTOÑO





Da gusto pasear, el tiempo aun no es muy frió, aun que a veces de pronto arrancan unas ráfagas de viento, que barren las calles y las hojas de los árboles azotan y arrojan hojas muertas al cielo, los grajos lanzan su ronco graznido rompiendo el silencio reinante del lugar, solo fue un instante. Me dio un escalofrío, no se si fue de frío o el desagrado de la sonoridad que rompió el encanto allí reinante.



Tenia tiempo de sobras, fui andando lentamente, sin prisa, llegue a una inmensa pradera llena de variada vegetación. Las ramas del pino, y más allá de mí. El brillo plateado del mar y el cielo azul mate intenso, uniforme hasta llegar al horizonte.



Me senté en la cima de una roca, respire el aire puro que me acariciaba todo mi ser, era un poco frío, pero agradable. Abrí mi libro que siempre me acompaña. Leí. El universo es el eco de nuestras acciones y pensamientos.



La ley de acción y reacción no es exclusiva de la física. Es también de las relaciones humanas.



Si yo actúo con el bien, recibiré el bien. Si actúo con el mal, recibiré el mal.



Tendrás siempre el doble de aquello que desees a los demás.



Ser feliz, no es cuestión de destino. Es cuestión de elección.



No hay religión más elevada que la verdad.



Cerré el libro, mire a mi alrededor y encontré una gran paz, todo era maravilloso….



Mercé Cardona



9-1-2010

sábado, 15 de octubre de 2011

EL SECRETO DEL AMOR EN LA NATURALEZA



                                           EL SECRETO DEL AMOR EN LA NATURALEZA


Hablamos de amor, de amor verdadero, pero a veces nos olvidamos de lo árboles que nos dan oxigeno, del agua que nos refresca o del mismo suelo que nos sustenta.

Se me acudió buscar ejemplos en el bosque, en la naturaleza….

De repente el viento soplo fuerte, vi. volando por el aire una hoja de papel, cayo a mis pies. Intrigada lo recogí. Como soy muy curiosa lo leí, decía así.

Si eres poeta, veras con claridad que hay una nube flotando en esta hoja de papel. Sin una nube, no hay lluvia, sin lluvia, los árboles no crecen y sin árboles no se puede hacer papel. Si miramos profundamente en la hoja, podemos ver en ella el brillo del sol. Si la luz del sol no está ahí, el bosque no puede crecer. Ni nosotros creceríamos sin el Astro Sol, si sigues mirando, veremos el leñador que corto el árbol, lo llevo al molino para transformarlo en papel. Y vemos que el trigo se convierte en pan. Si observamos con atención, podremos ver que nosotros también estamos en esa hoja de papel, cuando la miramos ella es parte de nuestra percepción. Tu mente esta en ella. No hay nada que no se pueda incluir, los minerales del suelo, el sol, la nube, el río, el calor. Todo coexiste en esta hoja de papel: no estamos aislados. Esta hoja de papel es porque todo lo demás es. Este papel tan fino contiene en si todo el Universo.

¡Que hermoso es! Y los seres humanos, caóticos, solo piensan en destruir….

No recuerdo de donde lo saque, pero me quedó grabado en la memoria.

El sabio no se reconoce por lo que sabe, sino por todo lo que ama.

No importa lo que eres, sino lo que puedes llegar a ser.

El secreto ultimo del amor.

Hay quien hace, pero no dice.

Hay quien dice, pero no hace.

Para amar hay que hacer y decir



Mercé Cardona 6-10-2011