
REFEXSIONAR
Estamos en un situación lamentable, una crisis global como nunca había sucedido. Hay cinco millones de seres sin trabajo, millón y medio de hogares sin ningún ingreso, esto es una lacra para un país, un fracaso para esta sociedad, una tremenda frustración, para los rechazados del mundo laboral. Estamos en una sociedad, que busca la inmediatez en la rentabilidad, que no se cuestionan ni por un momento que las materias primas son finitas y que de pronto se terminarán, que bloquea y obstruye el desarrollo de tecnologías, que van contra sus intereses, aunque estas sean más baratas y respetuosas con el medio natural.
Nos olvidamos que en nuestro pequeño planeta, hay otros seres humanos que están peor que nosotros. Hoy mueren millones de niños de hambre cada año. Debemos pensar un poco más en global, más allá, de donde yo moro, hay personas explotadas por un jornal de miseria, pero que me permite a mi, habitante del primer mundo, disfrutar de precios de ganga, al precio de los excluidos, los de sin rostro, de los pobres, de los últimos.
Yo que soy una afortunada, que habito en la Europa del bien estar, que tengo trabajo, y puedo disfrutar más o menos de una vida digna. Debo pensar si es justa la distribución de la riqueza del bienestar.
Me paro a pensar, si yo soy coparticipe de la explosión de la mitad de la humanidad, si es justo el que yo pueda comer cada día, mientras “otros” carecen de lo más elemental. Empezando por la cultura, el derecho a vivir en libertad, el derecho de tener un pedazo de tierra que cultivar. Debo empezar a trabajar bajo la máxima de “piensa en global y actuar en
local”
La solución no esta en mis manos, más no por eso debo ignorarlos. Mi obligación es buscar soluciones a lo que atañe en mi propia casa, a mi barrio, a mi ciudad, a mi país, pero siempre teniendo presente los problemas que agobian a toda la especie. Si todos trabajamos en esta linea seguro que encontraremos soluciones que serán más justas y que beneficiaran a más….
Yo puedo cambiar el mundo, yo debo cambiar el mundo, es hora ya de que todos empecemos a trabajar en esa dirección, es la única que puede salvarnos de la hecatombe.
Termino con una reflección de Martin Niemöller
Primero vinieron los comunistas, // yo no hable porque no era comunista.
Después vinieron a por los judíos, // y yo no hable porque no era judío.
Después vinieron los católicos, // y yo no hable porque era protestante.
Después vinieron a por mi, // y entonces, ya no quedaba nadie que hablara por mi
Merce Cardona
22-2011






