
NUESTROS COMPORTAMIENTOS
Todos nosotros, los humanos tenemos comportamientos y reacciones imprevistas.
Hace tiempo, conocí a una señora la cual me contó su gran fe en Dios y en la humanidad, dijo que ella quería seguir los pasos de Cristo. Me ofreció su amistad desinteresada, me dio a leer algún escrito sobre la fe y sus creencias. Yo la puse en un pedestal…Pues en el mundo actual hay pocas personas dedicadas hacer el bien.
Un día de aquellos que no sabes lo que te pasa, que el mundo se viene encima, que el cuerpo no te aguanta y encima sin saber el porque una gran depresión, sin poder evitarlo iba llorando por la calle, encima se me apodero de mi un fuerte dolor en el pecho que no me dejaba respirar, me sentía morir, a lo lejos vi a dicha señora, y pensé, Dios esta es mi salvación, al verme se acerco diciendo, ¿ Porque lloras, le conteste, no me siento bien, ella dijo, bueno no te preocupes todo pasa, y se fue diciendo que tenía prisa.
Tal fue mi sorpresa que no podía reaccionar, no se como llegue hasta mi casa, me sentía tan mal… Y encina la reacción de la que decía que quería seguir los pasos de Cristo.
Dentro de mí, tenía una desazón y deseos de decirle con mucho amor, el daño que me hizo su reacción, hable con ella del tema, y me dijo, si es verdad, pero tenía mucha prisa, así acabo la cosa.
Ha pasado un tiempo.
El otro día, pasaba por el puente viejo, encontré a una amiga de mi hija que iba llorando, la pare preguntando que le pasaba, y dijo estoy desesperada, mi madre me hecha de casa y mi hija no me habla.
Saben que hice yo, me la mire, y sin pensar más, dije, tengo prisa. La deje con su pena y sus problemas…
Hice exactamente lo que me hicieron a mí y que tan mal me hizo sentir…
El que este limpio de culpa, que tire la primera piedra, y aprendí una nueva lección. No juzgues nunca a nadie.
Mercé Cardona 22-1-2008
Todos nosotros, los humanos tenemos comportamientos y reacciones imprevistas.
Hace tiempo, conocí a una señora la cual me contó su gran fe en Dios y en la humanidad, dijo que ella quería seguir los pasos de Cristo. Me ofreció su amistad desinteresada, me dio a leer algún escrito sobre la fe y sus creencias. Yo la puse en un pedestal…Pues en el mundo actual hay pocas personas dedicadas hacer el bien.
Un día de aquellos que no sabes lo que te pasa, que el mundo se viene encima, que el cuerpo no te aguanta y encima sin saber el porque una gran depresión, sin poder evitarlo iba llorando por la calle, encima se me apodero de mi un fuerte dolor en el pecho que no me dejaba respirar, me sentía morir, a lo lejos vi a dicha señora, y pensé, Dios esta es mi salvación, al verme se acerco diciendo, ¿ Porque lloras, le conteste, no me siento bien, ella dijo, bueno no te preocupes todo pasa, y se fue diciendo que tenía prisa.
Tal fue mi sorpresa que no podía reaccionar, no se como llegue hasta mi casa, me sentía tan mal… Y encina la reacción de la que decía que quería seguir los pasos de Cristo.
Dentro de mí, tenía una desazón y deseos de decirle con mucho amor, el daño que me hizo su reacción, hable con ella del tema, y me dijo, si es verdad, pero tenía mucha prisa, así acabo la cosa.
Ha pasado un tiempo.
El otro día, pasaba por el puente viejo, encontré a una amiga de mi hija que iba llorando, la pare preguntando que le pasaba, y dijo estoy desesperada, mi madre me hecha de casa y mi hija no me habla.
Saben que hice yo, me la mire, y sin pensar más, dije, tengo prisa. La deje con su pena y sus problemas…
Hice exactamente lo que me hicieron a mí y que tan mal me hizo sentir…
El que este limpio de culpa, que tire la primera piedra, y aprendí una nueva lección. No juzgues nunca a nadie.
Mercé Cardona 22-1-2008
1 comentario:
No sé, tu reacción me ha dejado descolocada.
Porque sé que eres una excelente persona y en absoluto vengativa.
De todas formas, en el fondo todos tenemos caras y cruces.
Abrazo para ti.
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