
L A J U B I L A C I O N
La jubilación significa tiempo de vivir en plenitud. A pesar de las pérdidas con la llegada del otoño se puede envejecer de forma activa y saludable y en esta etapa se abren múltiples posibilidades con amplias perspectivas y muchos caminos a descubrir y transitar.
Tras los tiempos de crisis que afloran tras la jubilación como el abandono del trabajo, y lo que va adherido a ello, la soledad, la perdido de vigor físico, la muerte de seres queridos, etc.etct. Podemos enfrentarnos a un tiempo de superación.
En esta larga etapa de la vida podemos descubrir estilos de vida sanos que den un sentido positivo al envejecimiento, como el disfrute más intenso y sereno de la vida, la riqueza de aceptarse y valorarse sin rubor, profundizar y ampliar el propio saber aprendiendo cosas nuevas y ser capaces de crear un entorno y unas relaciones más cordiales y solidarias.
“Es obligado” plantearse nuevos proyectos de la vida tanto individuales como comunes si se tienen pareja. Y en este caso deberá pactarse el reparto más justo y racional y equilibrado de las tareas domésticas y familiares.
La casa es cosa de todos los que en ella conviven. Los buenos maestros y todos estamos llamados a serlo, son los que ayudan a ser seres libres, autónomos, curiosos, independientes y críticos. Seres que gobiernan su vida y son dueños de sus sueños y de sus decisiones.
El amor no tiene edad y la sexualidad es un componente del ser humano desde el nacimiento hasta el final de la vida. En esta etapa puede disfrutar del placer sexual de forma diferente, pero no menos rica, intensa y de gran calidad. Es el tiempo de “valorar más que la triunfante penetración la gustosa compensación, más que la posesión a sangre y fuego, las demoradas caricias” ( Antonio Gala)
Es tiempo de crear amigos, cosechar nuevas emociones e ilusiones y construir unos espacios agradables donde vivir, reforzando valores de siempre, quizá perdidos, descubriendo valores nuevos acordes con la marcha de los tiempos y aprendiendo más habilidades personales y sociales.
Es tiempo de planificar el futuro y diseñar proyectos que supongan un desafío personal. Sin olvidar que es tiempo de aprender, de soñar, de disfrutar, de crecer, de compartir y participar.
La edad, en definitiva, no es lo esencial, ni el máximo valor, porque por encima de ella está en vivir cada momento con la mayor intensidad posible y el compromiso de construir una sociedad mejor y más feliz…
Mercé Cardona
16-10-2008
3 comentarios:
Me ha gustado tu texto Yo nunca me pienso jubilar de la vida trabajo no mucho y trato de pasarla lo mejor que puedo teniendo un lover los fines de semana me hace sentir de 20 aunque tenga 55
Estupenda reflexión que me ha gustado leer. La juventud no se lleva con la edad, sino con el corazón. Podemos ser viejos a los veinte años y jóvenes a los ochenta. Todo depende de nuestra actitud ante la vida.
Un placer haber visitado tu casa. Recibe un cordial saludo desde el sur de Chile
Amiga, cuan cierto todo esto que escribes. La jubilacion, tiempo de plenitud y sinembargo, para muchos es tiempo de envejecer cuando la vida nos sonrie. Un placer leerte, cuidate mucho amiga. Besos.
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