sábado, 29 de diciembre de 2012

SOLO UNA BANDERA




Hay tantas banderas

que si todas se arriaran sobre el mar

el azul dejaría de ser inmenso.

Hay tantos pueblos

donde la bandera ondea

como un símbolo por encima de su gente.

Donde los pueblos son harapos

y el lienzo de colores

un trofeo exhibido sobre un mástil.

Son tantas las gentes de bagaje diario

por caminos desiertos.

Con la muerte usada como una contraseña

de estandarte a media asta teñida con su sangre.

¿Cuántos lienzos se necesitan?

¿Cuántos hombres serán envueltos con ellas?

Quizás sean sobre costura en tela amarilla

de rendiciones previas.

O en combate de guerra, con su portante

en primera fila hasta caer exhausto

He visto ciudades donde los poderosos

se esconden tras banderas flamantes.

La palabras son astas de contraseña.

Puntas afiladas para pértigas en un desquite

izándola como señera.

Espero que la luz de las estrellas

sean punto de referencia.

Que el caminante no detenga su rumbo.

Que las lindes sean una hilera de frondosos árboles.

Que una bandera blanca se enarbole

con el amor de todos los pueblos.

Por encima de tantos dictadores genocidas



Mercé Cardona

3 comentarios:

Aurora García Rivas dijo...

Excelente reflexión... La Poesía da tanto de si, que sirve para todo y la hay de todos los contenidos y formas. Ésta tuya es un ejemplo; las banderas ¿de quién? Los ejércitos y los poderosos las cambian de un día para otro ¿a cuál debemos servir?
Un abrazo.

Carlos Augusto Pereyra Martínez dijo...

Las banderas han conducido a la guerra. Ellas como en tu poema, se enarbolan para la muerte, y también como en tus versos, que se enarbole para la paz, pero no de rojo, ni de negro, azul u otros colores que son los del belicismo, sino blanca...blanca de sosiego. UN abrazo, Mercedes, desde estas tierras de <colombia. <mi aprecio y afecto. Carlos

Conversaciones de todo dijo...

Mi pais es una dictadura feliz año nuevo, que pase bie en tu feliz año.