viernes, 14 de diciembre de 2012
L O A R
Me dormí después de una buena caminata por el bosque. Soñé que estaba en el desierto donde uno puede cubrirse con la manta azul oscuro del cielo, con sus millones de relucientes estrellas, y la luna sonriente me observaba.
De repente, el sol lanzó en la penumbra su primera flecha dorada, luego la segunda, después la tercera, y a continuación, todo un gran haz de luz aterrizo sobre mi cama, envuelto en llamas, como una enorme corona hecha de oro.
Me levanté, asome por la ventana abierta todo mi ser. El sol emergió desde el otro lado de la cima de la montaña más alta. Deslumbrada por el maravilloso espectáculo mire al cielo, luego al sol y seguidamente la gigantesca montaña que se alzaba arrogante a los pies de la pradera, como una enorme masa de blanquísima nieve que con la luz del sol naciente brillaba como un fabuloso diamante.
Del fondo de mi corazón, alce una oración.
¡Monte majestuoso! Orgullo de los humanos, hazme tan robusta como tú. Préstame algo de tu fuerza. Ayúdame en tiempos difíciles como los que estamos pasando (la crisis) Enséñame en confiar en mi misma, como tú confías en Ti….
¡Tu eres la esperanza ¡ ¡ Tú eres el orgullo hecho montaña ¡
Merce Cardona
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4 comentarios:
Les muntanyes són les mares de la terra.
Mi muy querida Merce :
Deseo con aprecio a ti y a tu familia muchas felicidades en esta navidad.
Hoy quiero con mis versos desearte
que pases una alegre Navidad,
decirte que te aprecio y regalarte
un beso como prueba de amistad.
Con cariño, de tu amigo:
Rafael H. Lizarazo.
Feliz Navidad y buen año, felices versos también.
Un abrazo.
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