jueves, 22 de enero de 2009

U N P A S E O


Paseaba por la noche, bajo la luna luminosa,
ceniza que caía de las estrellas.
Un cúmulo de nubes, en parte ocultas tras
un ancho paseo de chopos, enviaba fulgores
sangrientos a la tierra ya despierta.

Y poco a poco, perforando las nubes deslumbrantes,
asaetando de fuego los árboles, las praderas,
el océano, el horizonte todo, se alzó la inmensa
flamígera. Y loca de alegría al contemplar tantas
maravilles. Grite…

.¡ Ese sol me pertenece!¡ la aurora también!
Es el comienzo de un viaje, de mi vida. El amanecer
de la esperanza. Tendí los brazos hacia el radiante
espacio, movida por un deseo de estrechar entre ellos
el Sol.

Quisiera hablar, gritar divinas palabras como aquella
eclosión del día. Más me paralizaba un impotente
entusiasmo. Entonces apoyé la frente entre mis
manos y llore con un llanto delicioso. Me sentía
transportada y fascinada.

¡Que gran maravilla nos da la grandiosidad de la
Sabia Naturaleza! Mi corazón repleto de amor se
esparce por todo el Planeta. Y mirando el firmamento
del fondo de mi corazón nació una plegaria.
FUERA GUERRAS…



Mercé Cardona

16-1-2009

1 comentario:

Sandra Figueroa dijo...

Amiga, cuanta belleza ven tus ojos y cuanto sentimiento en tus palabras que al leer, es plegaria para que se detenga tanta violencia que hay en el mundo......Precioso texto amiga sabes que me gusta mucho leer lo que tus ojos ven y nos regalas en palabras tan bellas. Te dejo un beso, cuidate.