
MILAGRO DE AMOR
Una mañana de radiante primavera, cuando todo se transforma en un renacimiento de vegetación. La cigüeña paso con su vuelo majestuoso. En su pico llevaba un niño, bajo suavemente, lo deposito en su cunita, allí en un hogar donde lo esperaban con gran amor.
Allí creció, se hizo hombre, alto, fuerte, lleno de vida, sus aspiraciones entre otras era llegar a ser un atleta, corría mas liguero que el viento, nadie era capaz de alcanzarlo, era tan feliz, tan feliz, que nada podía arrebatarle la dicha que sentía de vivir.
No se supo nunca el porque, su cuerpo quedo inmóvil, solo movía los brazo y un poco la cabeza, lo demás no respondía. Fueron tiempos de rebeldía, de tristeza, de rabia contra el mundo, contra un Dios, que sin pedirle permiso lo dejo esclavizado en una dolorosa cama…
Pasaron los años, los amigos iban a verlo, allí se formaba una agradable tertulia cada domingo, porque con el paso del tiempo, logro ser un hombre que acepto su inmovilidad, era alegre, sociable. La rabia, la convirtió en Amor.
Una tarde de un domingo cualquiera, entro en el grupo una joven, hermosa, mas que hermosa tenía ángel… fue una más entre el grupo que alegraba las tardes del domingo. Poco a poco las visitas de los domingos para la joven se convirtieron en un día a día.
Los dos se compenetraron tanto que llego cupido y nació el amor. Un amor puro, limpio.
Se casaron, el de tanto estar empotrado en la cama, estaba lleno de úlceras, con constancia, ella logro que desaparecieran, y pensó. Si se pudiera poner de pie, las úlceras no se producirían, la sangre circularía normal. Compro una camilla, invento una especia de rueda, una plataforma para que pudiera apoyar los pies, la camilla se levantaba, y el permanecía derecho, ya no era tan inmóvil, veía el mundo en otra dimensión.
Por mediación del hermano de una amiga, consiguió un empleo desde su casa, (controlar los anuncios de la TV),¡ que gozo, ya no era una carga, tenía su propio jornal!
Un día de un caluroso verano, el cielo empezó a llorar, eran lágrimas suaves que se deslizaban melodiosamente por los cristales del gran ventanal, ¡Que gozo, dijo él, si pudiera sentir como la lluvia acaricia mi cuerpo! Ella lo saco con su camilla a la terraza, y la lluvia que parecía que lo entendía, cayo dócilmente sobre él.
Con ayuda de unos amigos, pudieron salir de vacaciones, buscando logares adaptados.¡ Que gozo! estaba rodeado de árboles majestuosos, el cielo por techo, y el sol sonriente, acarició aquel ser que gracias al amor de una mujer logro salir y poder convivir con la hermosa naturaleza que El Gran Dios había creado. Todos juntos dimos gracias por el milagro. El amor lo había conseguido. Y así cada verano pudo disfrutar de sus merecidas vacaciones.
El tiempo se fue deslizando pausadamente. Un día tuvo la idea de escribir un libro. Sí, serian sus memorias. Lo titularía (MI CUERPO INMOVIL) Y con ayuda de un escritor logro su edición, que por cierto tuvo éxito…
Este ser inmóvil, quizás tuvo más vida que otros que pasan por este planeta, sin percatarse de la dicha que tienen de poder moverse cuando quieren, correr, nadar, viajar, en fin lo que todo ser humano aspira de poder hacer…
Un día Voló al Mas Allá, lo hizo con las manos llenas. Y su compañera como es natural quedo muy desolada. Pero todo tiene un final. Ella hace poco también ah Volado para reencontrarse con su gran amor…
Esta es la historia verídica, de lo que se puede llegar hacer con un verdadero AMOR.
Lastima que mucha juventud, aburrida, desolada, atormentada, drogada, el mundo lleno de guerras sin ningún sentido. No entiendan que pasar por este HERMOSO PLANETA, lo que vence siempre es el amor, amor a si mismo, amor incondicional, amor a todo…
Mercé Cardona
20-1-2009
Una mañana de radiante primavera, cuando todo se transforma en un renacimiento de vegetación. La cigüeña paso con su vuelo majestuoso. En su pico llevaba un niño, bajo suavemente, lo deposito en su cunita, allí en un hogar donde lo esperaban con gran amor.
Allí creció, se hizo hombre, alto, fuerte, lleno de vida, sus aspiraciones entre otras era llegar a ser un atleta, corría mas liguero que el viento, nadie era capaz de alcanzarlo, era tan feliz, tan feliz, que nada podía arrebatarle la dicha que sentía de vivir.
No se supo nunca el porque, su cuerpo quedo inmóvil, solo movía los brazo y un poco la cabeza, lo demás no respondía. Fueron tiempos de rebeldía, de tristeza, de rabia contra el mundo, contra un Dios, que sin pedirle permiso lo dejo esclavizado en una dolorosa cama…
Pasaron los años, los amigos iban a verlo, allí se formaba una agradable tertulia cada domingo, porque con el paso del tiempo, logro ser un hombre que acepto su inmovilidad, era alegre, sociable. La rabia, la convirtió en Amor.
Una tarde de un domingo cualquiera, entro en el grupo una joven, hermosa, mas que hermosa tenía ángel… fue una más entre el grupo que alegraba las tardes del domingo. Poco a poco las visitas de los domingos para la joven se convirtieron en un día a día.
Los dos se compenetraron tanto que llego cupido y nació el amor. Un amor puro, limpio.
Se casaron, el de tanto estar empotrado en la cama, estaba lleno de úlceras, con constancia, ella logro que desaparecieran, y pensó. Si se pudiera poner de pie, las úlceras no se producirían, la sangre circularía normal. Compro una camilla, invento una especia de rueda, una plataforma para que pudiera apoyar los pies, la camilla se levantaba, y el permanecía derecho, ya no era tan inmóvil, veía el mundo en otra dimensión.
Por mediación del hermano de una amiga, consiguió un empleo desde su casa, (controlar los anuncios de la TV),¡ que gozo, ya no era una carga, tenía su propio jornal!
Un día de un caluroso verano, el cielo empezó a llorar, eran lágrimas suaves que se deslizaban melodiosamente por los cristales del gran ventanal, ¡Que gozo, dijo él, si pudiera sentir como la lluvia acaricia mi cuerpo! Ella lo saco con su camilla a la terraza, y la lluvia que parecía que lo entendía, cayo dócilmente sobre él.
Con ayuda de unos amigos, pudieron salir de vacaciones, buscando logares adaptados.¡ Que gozo! estaba rodeado de árboles majestuosos, el cielo por techo, y el sol sonriente, acarició aquel ser que gracias al amor de una mujer logro salir y poder convivir con la hermosa naturaleza que El Gran Dios había creado. Todos juntos dimos gracias por el milagro. El amor lo había conseguido. Y así cada verano pudo disfrutar de sus merecidas vacaciones.
El tiempo se fue deslizando pausadamente. Un día tuvo la idea de escribir un libro. Sí, serian sus memorias. Lo titularía (MI CUERPO INMOVIL) Y con ayuda de un escritor logro su edición, que por cierto tuvo éxito…
Este ser inmóvil, quizás tuvo más vida que otros que pasan por este planeta, sin percatarse de la dicha que tienen de poder moverse cuando quieren, correr, nadar, viajar, en fin lo que todo ser humano aspira de poder hacer…
Un día Voló al Mas Allá, lo hizo con las manos llenas. Y su compañera como es natural quedo muy desolada. Pero todo tiene un final. Ella hace poco también ah Volado para reencontrarse con su gran amor…
Esta es la historia verídica, de lo que se puede llegar hacer con un verdadero AMOR.
Lastima que mucha juventud, aburrida, desolada, atormentada, drogada, el mundo lleno de guerras sin ningún sentido. No entiendan que pasar por este HERMOSO PLANETA, lo que vence siempre es el amor, amor a si mismo, amor incondicional, amor a todo…
Mercé Cardona
20-1-2009
2 comentarios:
Una vida, mejor dos vidas!!! llenas de sentido. Sólo un gran amor puede hacer tantas maravillas.Gracias por este bello relato y por tu visita a mi rincón. Besos Pilar
Amiga, si, un verdero amor. La fuerza de ese amor hizo milagros en el, en su amado. Que hermosa historia veridica amiga, me a encantado como te quedo. El amor es una fuerza poderosa que crea y destruye, en este caso, creo felicidad y eso es hermoso. Te dejo un saludo y beso amiga, cuidate mucho.
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