jueves, 15 de marzo de 2018

              


                                  EL GORRIÓN Y EL PRISIONERO

Hay un arroyo pequeño de mansas aguas, se deslizan plácidamente torrente abajo, un gorrión se posa sobre una hoja que descansa sobre una pequeña piedra, esta sediento, el agua le calma la sed. La paz reboza por todas pastes, se percibe la esperanza de llegar a tiempo de salvar una vida inocente, que por azares del destino se encuentra prisionero, como ello sus hermanos gorriones que viven encerrados entre rejas, y aun que sean de oro no son felices, se sienten atrapados, no son libres de volar bajo el cielo azul. Los humanos no entienden que un gorrión enjaulado es como si le cortaran las alas.
Por eso el comprende la desdicha de aquel hombre prisionero, se siente atrapado igual que muchos gorriones. Por eso el corre con todas sus fuerzas, para llegar a tiempo para que el hombre lo dejen libre. Poder disfrutar de la vida con su amada e hijo.
Repuesto del cansancio, vuelve a levantar el vuelo, esta vez con más brío, más fuerza, el tiempo pasa, no puede desaprovechar ni un segundo. Su vuelo es alto, liguero, esquiva toda clase de peligros.
La tarde se funde, el calor es menos fuerte, un aire suave le acaricia el plumaje, que con la fuerza del viento estaba revuelto, bosques, ríos y praderas por debajo de el desfilan ¡es hermoso! Hacia el lejano firmamento, los rayos del sol declinante teñían de bonitos colores las nubes que corrían ligeras como el viento.
Mientras el gorrión volaba ligero como el viento que arrastraba las nubes a otros desconocidos rincones. El gorrión estaba exacto, sus pequeñas alas le dolían. Miro tristemente abajo, no distinguía nada, solo cielo tierra y mar. Ese mar inmenso, eterno sin final.
De repente allá a la lejanía diviso una casita pintada de azul. Una hermosa mujer y un niño lo esperaban ansiosos ella de ojos azules parecían que las estrellas revolotearan por todo su contorno, su mirada era triste, un niño corría entre las olas que muy atrevidas le mojaban la cara.
El gorrión se desliza suavemente sobre el hombro de la mujer, pio.pio, grita el gorrión desfallecido, la mujer con delicadeza como si no se atreviera a tocarlo, lo pone en su suave mano. Deprisa coge un papel que el gorrión llevaba escondido entre su plumaje. Un grito de alegría sale de su garganta. Corre liguera llama por teléfono al lugar donde tienen prisionero a su amado, dice unas palabras que el gorrión no entiende, pero adivina que son de esperanza. Su amado es libre como él.
Pio pio y alegremente vuela contento, ha hecho una buena misión….
El sol ha escondido tras las montañas su luminosa faz, el cielo teñido de rosa escarlata, la luna resplandeciente asoma su rostro reluciente, se refleja sobre el inmenso mar. Una estrella fugaz, brilla a lo lejos. Parece que todo canta, es noche de paz amor y esperanza….
PRONTO LLEGARA UN MUNDO MEJOR…

Merce Cardona 

3 comentarios:

CHARO dijo...

Un bonito relato con final feliz que son los finales que me gustan.Besicos

Rafael Humberto Lizarazo Goyeneche dijo...

Un relato muy tierno y bonito, gracias por compartirlo.

Abrazos.

mariarosa dijo...


Una bella historia, con la esperanza en cada palabra. Me gustó.


mariarosa