FASCÍNANTE AVENTURA
Salí
de buena mañana, ande por senderos desconocidos, vi un grandioso árbol, me
recosté en su acogedor tronco, mientras me dejaba envolver por la sensualidad
de aire fresco y perfumado. El viento bajaba débilmente desde las altas
cordilleras. Me sentía alejada de mi cuerpo, como si me contemplara desde
fuera. Permanecí absorta en la contemplación del hermoso paisaje indiferente
hacia todo lo que me rodeaba. Me levanté y seguí mi andadura.
De
pronto asomo en el cielo una nube blanca, me recordó un plato de nata, cruzo el
cielo y por un instante sin ningún miramiento cubrió el sol y echo un manto de sombra
sobre el camino. Las copas de los árboles parecían más altas, y cerraban la
senda de la tierra como un teclado artificial. El camino giraba con curvas de
serpiente y no parecía tener fin. Mire el cielo, las nubes corrían enloquecidas
empujadas por el viento que de repente empezó a soplar, lo hacían en grupos de
pequeñas bolas de algodón. Tapaban y descubrían el sol, daba la sensación que
el cielo proyectaba sobre la tierra un fuego de luces y sombras. Una ardiente
brisa arrojaba sobre mi cansado ser el calor del medio día. Busque una sombra,
me estire toda yo debajo de un hermoso abeto, cerré los ojos. Recordé un relato
de un abeto y me sentí VOLAR….
Cuando
aterricé, empecé a bajar. El descenso termino en un camino casi enterrado en
una hondonada del terreno. No atinaba donde me encontraba. Atravesé unas
plantaciones. Las hierbas salvajes, crecidas en un campo que llevaba tiempo sin
cuidar, se enredaban en los vigorosos troncos, mientras las verdes y anchas
hojas trepaban a la altura poniendo sobre la tersura del cielo un manchón color
mineral. De algunas plantas colgaban una especie de racimos de uvas, pesadas estructuras carnosas que tal vez
nadie llegaría a recolectar. Pues era un lugar salvaje donde no pasaba ningún
ser viviente. Solo yo me arriesgue porque me gusta la aventura.
¡Valió la pena! Lo que visualice, fue tan inmenso que ¡Jamás podré olvidar, el aire tan
puro que respire, y la paz que allí
reinaba, nadie me lo podrá quitar!…..
Mercé Cardona

4 comentarios:
Un paseo por la naturaleza muy agradable y que te hizo sentir muy bien y encima te inspiro este bonito escrito ¿Se puede pedir más? Besicos
Eres luz en un dia de Magia
Bellas sensaciones las que trasmites con tu relato, donde atentamente he paseado contigo.
Un placer la lectura Merce.
Muy agradecida por tu visita
Un abrazo
Hermoso relato para el alma.
Abrazo
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