
P A I S A J E O T O Ñ A L
¿Quién ha dicho que el otoño es gris? ¡Puede se de mil colores! Todo depende del color con que se mire.
La palabra otoño, puede evocar cien imágenes diversas, nacidas algunas del fondo de la memoria…
Día glorioso, de los más dulces de octubre, una quietud vegetal se adentra dentro de mí, admiro las hojas secas, caídas de los árboles, una brisa suave, cálida, las hace bailar alegremente como si quisieran transmitir al mundo una bella danza de amor. Su color ocre y oro viejo, el cielo azul con alguna nube blanca que a la puesta del sol se dibujaba rosa detrás de la sierra de montañas como hechas de nubes bien perfiladas, con una raya blanca de luna, el paisaje tiene una delicada alegría.
En otoño muchas veces el cielo llora, y tiene un tono de plomo de color de diciembre. Llueve torrencialmente, la resplandor blanca, magnética de los rayos es como un fuego artificial, el agua como una cortina desprendida, brilla, como si desde el cielo bajaran miles de diamantes para enriquecer la tierra que se esta muriendo…
Después de la tormenta, ha soplado el viento, dejando un cielo limpio y rojizo, una puesta estival, con pinceladas azules mezcladas con tonos grises. Un resplandor amarillo se ha dibujado detrás de la cordillera. Ha salido, lenta, la luna. Primero era como un rostro que se alzaba lento como espiando lo que pasaba, poco a poco, se ha ido elevando mostrando todo su gran rostro de luna llena, nariz, ojos, y boca, parecían talmente como si quisieran contemplar el planeta Tierra para saber como estaba.
Su faz se ha vuelto resplandeciente, alegre y triunfante y muy dulcemente su mirada penetrante se ha paseado sobre la tierra. Muy bajito que solamente lo podía percibir yo, iba diciendo,” después de la tempestad viene la paz, no sufráis, todo esto que ahora esta pasando y que nadie entiende, tiene un final”. Dentro de poco, empezara una nueza era, de Paz, Amor, y Felicidad….
Mercé Cardona
23-9-2008
P A I S A T J E T A R D O R E N C
¡Qui ha dit que la tardor es grisa! ¡Pot ser de mil colors !.Tot depèn del matís que un so miri...
El mot “Tardor” pot evocar cent imatges diverses, algunes n’escodes del fons de la memòria.
Dia gloriós, dels mes dolços de d’octubre, una quietud vegetal s’endinsa dintre meu tot admirant les fulles seques caigudes del arbres, una brisa suau, càlida, les fa saltironar alegrament com si volguessin transmetre el món, una bella dansa d’amor. El seu color ocre i or vell, amb el cel blau i algun núvol blanc que a la posta, si dibuixa rosa la collada de muntanya com un Montserrat fet de núvols, la silueta ben perfilada, amb una ratlla blanca de lluna, el paisatge te com una delicada alegria.
A la tardor, moltes vegades el cel plora i te un to plomis de color de desembre. Plou torrencialment, la claror blanca, magnètica del llamp, es semblant a un foc artificial, l’aigua rapida que cau, brilla com si des del cel baixessin milers de diamants per enriquir la terra que sesta morin...
Desprès de la tempesta a bufat el ven. Ha quedat un cel net i rogent, una posta encara estiuenca, amb llunyanies d’un blau una mica gris, tot d’una se vits una resplendor groga darrera la carena. Ha sortit, lenta, la lluna, de primer era com el front d’un rostre que sorgia espiant, a poc a poc anat alcans mostrant tot el seu rostre de lluna plena, nas,ulls, i boca,talment semblava que vulgues contemplar el nostre planeta per assabentar-se de com estava. La seva cara se tornat resplendent, riallera, i triomfant, i molt dolosament el se esguard se passejat sobre la nostre terra. Molt baixet, tan baixet, que nomes el podia escotar jo, anava dient. Desprès de la tempesta be
Mercè Cardona
23-9-2008
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