domingo, 21 de enero de 2018





                                                   D E S A M O R

La luz del sol naciente me arañaba en los ojos. Entraba por las persianas, afilada como hojas de guadaña. Mire con gesto dolorido e incrédula el reloj, los puñales del reloj se debatían en duelo. 

Me volví a dormir, no se el tiempo que paso, ahora la habitación estaba lóbrega. El cielo en unas horas se había trasformado en una gran masa gris, amenazador. De repente el granizo repicaba con ira de ametralladora los cristales de la ventana. El espectáculo era maravilloso de ver, el granizo con la fuerza del viento, bailaba una danza alocada, en unos minutos todo quedo blanquísimo….

Mis pensamientos volaron hacia un rincón guardado en mi memoria.

Decidimos con mi compañero y mis hijos, ir a pasar unos días en el maravilloso y amado Montseny, sus enormes montañas me fascinan y me llenan de una inmensa paz, De pronto el cielo se torno de un gris oscuro un viento huracanado soplaba con furia de león, del cielo se desprendió una inmensa cortina envuelta de agua y espesa niebla, “el camino se esfumó”. Aparcamos el coche cerca de una pensión, la tormenta no cesaba, truenos y relámpagos se unieron. Yo propuse de pasar la noche allí y seguir por la mañana, pues quedaba mucho para llegar….Mi compañero era muy cabezón e inconsciente. Bajo del coche, se puso delante y ordenó, sígueme. Muerta de miedo le iba siguiendo, no veía nada, era como si estuviera dentro de una nube, solo divisaba la sombra pegada en la delantera del coche.


Solo yo se la angustia que pase, mis hijos asustados lloraban, saque fuerzas de no se donde y entone una canción, se calmaron, mi corazón golpeaba frenético, fueron dos horas interminables. Por fin llegamos a la cima mas alta, el empapado, yo y los niños temblando. De esto podría contar miles de anécdotas escalofriantes…. En aquel instante empezó mi DESAMOR. Mercve Cardona

5 comentarios:

CHARO dijo...

Tremenda historia...es muy lógico ese desamor hacia una persona tan dominante.Besicos

Sara O. Durán dijo...

Una experiencia muy fuerte y escalofriante. El ser siempre encuentra un recurso certero para tranquilizar a los chiquitines,como en ese pasaje tan dramático que llegó ese canto y en cierta forma se encuentra también la propia paz.
Un abrazo desde un domingo que luce como el que has descrito.

boscatge dijo...

Madre coraje.

Carlos Augusto Pereyra Martínez dijo...

El desamor no es gratuito. Terrible suceso. Un abrazo. carlos

Rayén dijo...

Vaya paseo, pudo haber terminado en una tragedia. Me dio susto, como a esos niños.
Abrazos.