viernes, 17 de junio de 2016


                               UN LUGAR PERFECTO

 

 

 

Visité un lugar donde no existe el tiempo, según ellos el tiempo no tiene importancia, es la hora que es, eso es todo. Pasa lo mismo con el clima. Nadie se preocupa de saber el tiempo que hará mañana. Sea como sea, cada día ofrece su ración de sol y de lluvia. Son así, aceptan lo que les ofrecen sus dioses sin plantearse cuestiones embarazosas.

 

La noche era oscura, la luna se asomaba por momentos, escapando del intento de las nubes por cubrirla, e iluminaba con su halo blanco y frío las pequeñas olas que se balanceaban besando la arena y volvían a entrar en el gran océano.

 

Claudia tenia la mirada como ausente, miraba el gran mar y dijo.”La vida es una lotería.

 

Su marido contemplándola replico. Solo sobrevive el más rápido. Los que pierden el tiempo mariposeando entregándose a los placeres de la vida mueren .Siempre hay que mirar hacia delante.

 

En apenas unas pocas palabras, cada uno había resumido su visión de la vida.

 

Entendí porque Claudia aceptaba su papel que le habían impuesto, ¡No le había tocado la lotería! En cuanto al otro comprendí mejor su obsesión y su incapacidad para concederse unos instantes de relajación.

 

Me pregunte si tendrían creencias sobre la vida, por el contrario, la falta de ciencias permitía vivir más en armonía con ellas mismas….

 

 

 

Mercé Cardona

4 comentarios:

Anónimo dijo...

Dos formas muy diferentes de ver la vida.
No pensar en el tiempo ni el clima, ni otras muchas cosas, y poder disfrutar de ese intante, es estar en en el lugar perfecto, según como cada uno lo ve.
Un abrazo y un buen fin de semana.
Ambar

trimbolera dijo...

A veces las creencias son ese castillo en el que hemos elegido vivir refugiados. Besetes.

CHARO dijo...

Un relato muy bonito, me ha gustado mucho y en verdad que tiene que ser un lugar perfecto para vivir ese lugar donde no hay preocupación por el tiempo.Besicos

Carlos Augusto Pereyra Martínez dijo...

Ojalá, el mundo no hubiera caído en la idea fatal del capitalismo a ultranza, sino en el desarrollo humano, pero es esta la vida que nos gtoca, y hay que armonizar con ella, de tal manera que no nos niegue la capacidad de ser y hacer. Un abrazo, querida amiga. carlos